jueves, 23 de septiembre de 2010

domingo, 11 de abril de 2010

Discurso de Raul Castro con motivo del IX Congreso de Jóvenes Comunistas de Cuba

Compañeras y compañeros delegados e invitados:

Hemos tenido un buen Congreso, que realmente se inició en octubre del pasado año con las reuniones abiertas en que participaron cientos de miles de jóvenes, continuó con las asambleas de balance de las organizaciones de base y de los comités municipales y provinciales, en que fueron tomando forma los acuerdos adoptados en estas sesiones finales.

Si algo ha abundado en los poco más de cinco años transcurridos desde que Fidel clausuró el VIII Congreso de la UJC, el 5 de diciembre de 2004, ha sido el trabajo y los desafíos.

Celebramos este Congreso en medio de una de las más feroces y concertadas campañas mediáticas contra la Revolución Cubana en sus 50 años de existencia, tema al que necesariamente tendré que referirme más adelante.

Aunque no pude asistir a las asambleas previas al Congreso, me he mantenido informado de manera resumida de todas ellas. Conozco que se ha hablado poco de logros para concentrarse en los problemas, mirándose hacia adentro y sin emplear más tiempo del necesario en valorar los factores externos. Es el estilo que debe caracterizar de modo permanente el trabajo de la UJC, frente a aquellos que se dedican a buscar la paja en el ojo ajeno en vez de emplear ese esfuerzo en hacer lo que les corresponde.

Ha sido gratificante escuchar a muchos jóvenes dedicados a la producción explicar con orgullo y palabras sencillas la labor que realizan, sin apenas mencionar dificultades materiales y trabas burocráticas que los afectan.

Muchas de las deficiencias analizadas no son nuevas, han acompañado a la organización desde hace bastante tiempo, sobre ellas los congresos anteriores adoptaron los acuerdos correspondientes y sin embargo se reiteran en mayor o menor medida, lo cual es una demostración de la insuficiente sistematicidad y rigor en el control de su cumplimiento.

En este sentido es justo y necesario repetir algo en lo que los compañeros Machado y Lazo, que presidieron numerosas asambleas, han insistido: el Partido se siente igualmente responsable de cada deficiencia del trabajo de la UJC, muy especialmente de los problemas en la política de cuadros.

No debemos permitir que, una vez más, los documentos aprobados se conviertan en letra muerta y se engaveten a modo de memorias. Deben constituir la guía para la acción cotidiana a nivel del Buró Nacional y de cada militante. Lo fundamental ya ha sido acordado por ustedes, ahora lo que resta es trabajar.

Algunos son muy críticos al referirse a la juventud de hoy y se olvidan que ellos también un día fueron jóvenes. Sería iluso pretender que los pinos nuevos sean iguales a los de épocas pasadas, un sabio proverbio reza: los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres.

Los jóvenes cubanos han estado siempre dispuestos a afrontar los retos, así lo demostraron en la recuperación de los daños causados por los huracanes, el enfrentamiento a las provocaciones del enemigo y las tareas de la defensa, podría mencionar muchos más.

La edad promedio de los delegados al Congreso es de 28 años, todos crecieron por tanto en estos duros años de período especial y han sido partícipes de los esfuerzos de nuestro pueblo para mantener las conquistas principales del socialismo en medio de una situación económica muy compleja.

Precisamente, por la importancia de que la vanguardia de la juventud esté al tanto de nuestra realidad económica, la Comisión del Buró Político, considerando la positiva experiencia del análisis efectuado al respecto con los Diputados de la Asamblea Nacional, aprobó brindar a las asambleas municipales de la UJC una información que describe, con toda crudeza, la situación actual y las perspectivas en esta materia, la cual recibieron más de 30 mil jóvenes militantes, al igual que los principales dirigentes partidistas, de las organizaciones de masas y los gobiernos a los diferentes niveles.

La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal y el centro del trabajo ideológico de los cuadros, porque de ella depende la sostenibilidad y preservación de nuestro sistema social.

Sin una economía sólida y dinámica, sin eliminar gastos superfluos y el derroche, no se podrá avanzar en la elevación del nivel de vida de la población, ni será posible mantener y mejorar los elevados niveles alcanzados en la educación y la salud que gratuitamente se garantizan a todos los ciudadanos.

Sin una agricultura fuerte y eficiente que podemos desarrollar con los recursos de que disponemos, sin soñar con las grandes asignaciones de otros tiempos, no podemos aspirar a sostener y elevar la alimentación de la población, que tanto depende todavía de importar productos que pueden cultivarse en Cuba.

Sin que las personas sientan la necesidad de trabajar para vivir, amparadas en regulaciones estatales excesivamente paternalistas e irracionales, jamás estimularemos el amor por el trabajo, ni solucionaremos la falta crónica de constructores, obreros agrícolas e industriales, maestros, policías y otros oficios indispensables que poco a poco van desapareciendo.

Sin la conformación de un firme y sistemático rechazo social a las ilegalidades y diversas manifestaciones de corrupción, seguirán no pocos, enriquecidos a costa del sudor de la mayoría, diseminando actitudes que atacan directamente a la esencia del socialismo.

Si mantenemos plantillas infladas en casi todos los ámbitos del quehacer nacional y pagamos salarios sin vínculo con los resultados, elevando la masa de dinero en circulación, no podemos esperar que los precios detengan su ascenso constante, deteriorando la capacidad adquisitiva del pueblo. Sabemos que sobran cientos de miles de trabajadores en los sectores presupuestado y empresarial, algunos analistas calculan que el exceso de plazas sobrepasa el millón de personas y este es un asunto muy sensible que estamos en el deber de enfrentar con firmeza y sentido político.

La Revolución no dejará a nadie desamparado, luchará por crear las condiciones para que todos los cubanos tengan empleos dignos, pero no se trata de que el Estado se encargue de ubicar a cada uno tras varias ofertas laborales. Los primeros interesados en encontrar un trabajo socialmente útil deben ser los propios ciudadanos.

En resumen, continuar gastando por encima de los ingresos sencillamente equivale a comernos el futuro y poner en riesgo la supervivencia misma de la Revolución.

Nos enfrentamos a realidades nada agradables, pero no cerramos los ojos ante ellas. Estamos convencidos de que hay que romper dogmas y asumimos con firmeza y confianza la actualización, ya en marcha, de nuestro modelo económico, con el propósito de sentar las bases de la irreversibilidad y el desarrollo del socialismo cubano, que sabemos constituye la garantía de la independencia y soberanía nacional.

No ignoro que algunos compañeros a veces se desesperan, deseando cambios inmediatos en múltiples esferas. Naturalmente me refiero ahora a aquellos que lo hacen sin la intención de prestarse al juego del enemigo. Comprendemos esas inquietudes que por lo general se originan en el desconocimiento de la magnitud de la tarea que tenemos por delante, la profundidad y complejidad de las interrelaciones entre los diferentes factores del funcionamiento de la sociedad que deberán modificarse.

Los que piden avanzar más rápido, deben tener en cuenta el rosario de asuntos que estamos estudiando, de los cuales sólo les he mencionado hoy algunos. Debemos evitar que por apresuramiento o improvisación, tratando de solucionar un problema, causemos otro mayor. En asuntos de envergadura estratégica para la vida de toda la nación no podemos dejarnos conducir por emociones y actuar sin la integralidad requerida. Esa es, como ya explicamos, la única razón por la cual decidimos posponer unos meses más la celebración del Congreso del Partido y la Conferencia Nacional que lo precederá.

Este es el mayor y más importante desafío que tenemos para asegurar la continuidad de la obra construida en estos 50 años, que nuestra juventud ha asumido con total responsabilidad y convicción. El lema que preside este Congreso es "Todo por la Revolución" y ello significa, en primer lugar, fortalecer y consolidar la economía nacional.

La juventud cubana está llamada a tomar el relevo de la generación fundadora de la Revolución y para conducir la gran fuerza de las masas requiere de una vanguardia que convenza y movilice, a partir de la autoridad que emana del ejemplo personal, encabezada por dirigentes firmes, capaces y prestigiosos, líderes de verdad, no improvisados, que hayan pasado por la insustituible forja de la clase obrera, en cuyo seno se cultivan los valores más genuinos de un revolucionario. La vida nos ha demostrado con elocuencia el peligro de violar ese principio.

Fidel lo expresó claramente en la clausura del Segundo Congreso de la UJC, el 4 de abril de 1972: cito:

"Nadie aprenderá a nadar sobre la tierra, y nadie caminará sobre el mar. Al hombre lo hace su medio ambiente, al hombre lo hace su propia vida, su propia actividad". Y concluyó:

"Aprenderemos a respetar lo que crea el trabajo, creando. Enseñaremos a respetar esos bienes, enseñándolo a crear esos bienes".

Esta idea, pronunciada hace 38 años y que seguramente fue ovacionada en aquel congreso, es otra muestra evidente de los asuntos que acordamos y que luego no cumplimos.

Hoy más que nunca se requieren cuadros capaces de llevar a cabo una labor ideológica efectiva, que no puede ser diálogo de sordos ni repetición mecánica de consignas; dirigentes que razonen con argumentos sólidos, sin creerse dueños absolutos de la verdad; que sepan escuchar, aunque no agrade lo que algunos digan; que valoren con mente abierta los criterios de los demás, lo que no excluye rebatir con fundamentos y energía aquellos que resulten inaceptables.

Fomentar la discusión franca y no ver en la discrepancia un problema, sino la fuente de las mejores soluciones. La unanimidad absoluta generalmente es ficticia y por tanto dañina. La contradicción, cuando no es antagónica como es nuestro caso, es motor del desarrollo. Debemos suprimir, con toda intencionalidad, cuanto alimente la simulación y el oportunismo. Aprender a colegiar las opiniones, estimular la unidad y fortalecer la dirección colectiva, son rasgos que deben caracterizar a los futuros dirigentes de la Revolución.

Jóvenes con la actitud y capacidad necesarias para asumir tareas de dirección existen a lo largo y ancho del país. El reto es descubrirlos, prepararlos y asignarles paulatinamente mayores responsabilidades. Las masas se encargarán de confirmar que la selección fue correcta.

Apreciamos que continúa avanzándose en cuanto a la composición étnica y de género. Es una dirección en la que no podemos permitirnos retrocesos ni superficialidades y en la que la UJC debe trabajar de manera permanente. De paso, recalco que es otro de los acuerdos que adoptamos, en este caso hace 35 años en el Primer Congreso del Partido, cuyo cumplimiento después dejamos a la generación espontánea y no controlamos como correspondía, siendo este además uno de los primeros pronunciamientos de Fidel en reiteradas ocasiones, desde el triunfo de la Revolución.

Como les decía al principio, la celebración de este Congreso ha coincidido con una descomunal campaña de descrédito contra Cuba, organizada, dirigida y financiada desde los centros del poder imperial en Estados Unidos y Europa, enarbolando hipócritamente las banderas de los derechos humanos.

Se ha manipulado con cinismo y desfachatez la muerte de un sancionado a privación de libertad en 14 causas por delitos comunes, devenido por obra y gracia de la mentira repetida y el afán de recibir apoyo económico desde el exterior, en un "disidente político", que fue incitado a mantener una huelga de hambre con demandas absurdas.

A pesar de los esfuerzos de nuestros médicos falleció, lo que también lamentamos en su momento y denunciamos a los únicos beneficiarios de este hecho, los mismos que hoy estimulan a otro individuo a continuar en actitud similar de chantaje inaceptable. Este último, a pesar de tanta calumnia, no está en prisión, es una persona en libertad que cumplió sanción por delitos comunes, en específico por agredir y lesionar a una mujer, médico y directora de un hospital, a la que además amenazó de muerte, y posteriormente a una persona anciana de casi 70 años, a quien hubo que extirparle el bazo. Al igual que en el caso anterior, se está haciendo lo posible por salvarle la vida, pero si no modifica su actitud autodestructiva, será responsable, junto a sus patrocinadores, del desenlace que tampoco deseamos.

Repugna el doble rasero de quienes en Europa guardan cómplice silencio frente a las torturas en la llamada guerra contra el terrorismo, permitieron vuelos clandestinos de la CIA que trasladaban prisioneros y hasta prestaron su territorio para la creación de cárceles secretas.

Qué dirían si como ellos hubiéramos violado las normas éticas y alimentáramos por la fuerza a estas personas, como se ha hecho habitualmente, entre otros muchos centros de tortura, en la Base Naval de Guantánamo. Por cierto, son los mismos que en sus propios países, como muestra la televisión casi a diario, emplean a las fuerzas policiales en cargas a caballo contra manifestantes, apaleándolos y disparándoles gases lacrimógenos y hasta balas. ¿Qué decir de los frecuentes maltratos y humillaciones a que someten a los inmigrantes?

La gran prensa occidental no sólo ataca a Cuba, también ha estrenado una nueva modalidad de implacable terror mediático contra los líderes políticos, intelectuales, artistas y otras personalidades que en todo el planeta alzan su voz contra la falacia y la hipocresía y simplemente evalúan los acontecimientos de manera objetiva.

Mientras tanto, pareciera que a los abanderados de la cacareada libertad de prensa se les ha olvidado que el bloqueo económico y comercial contra Cuba y todos sus inhumanos efectos sobre nuestro pueblo, conservan plena vigencia y se recrudecen; que la actual administración de los Estados Unidos no ha cesado en lo más mínimo el apoyo a la subversión; que la injusta, discriminatoria e injerencista posición común de la Unión Europea, patrocinada en su momento por el gobierno norteamericano y la extrema derecha española, sigue en pie reclamando un cambio de régimen en nuestro país, o lo que es lo mismo, la destrucción de la Revolución.

Más de medio siglo de combate permanente ha enseñado a nuestro pueblo que la vacilación es sinónimo de derrota.

No cederemos jamás al chantaje, de ningún país o conjunto de naciones por poderosas que sean, pase lo que pase. Tenemos derecho a defendernos. Si pretenden acorralarnos, sepan que sabremos parapetarnos, en primer lugar en la verdad y los principios. Una vez más seremos firmes, serenos y pacientes ÂíSobran los ejemplos en nuestra historia!

Así pelearon nuestros heroicos mambises en las guerras por la independencia en el siglo XIX.

Así derrotamos la última ofensiva de diez mil soldados de la tiranía fuertemente armados, enfrentados inicialmente por apenas 200 combatientes rebeldes que bajo el mando directo del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante 75 días, del 24 de mayo y el 6 de agosto de 1958, libraron más de 100 acciones combativas, incluidas cuatro batallas en un pequeño territorio de entre 650 y 700 kilómetros cuadrados, es decir, un área menor que la que ocupa Ciudad de La Habana. Esta gran Operación decidió el curso de la guerra y poco más de cuatro meses después se produjo el triunfo de la Revolución, lo que motivó al Comandante Ernesto Che Guevara a escribir en su diario de campaña, cito: "El ejército batistiano salió con su espina dorsal rota de esta postrera ofensiva sobre la Sierra Maestra". Fin de la cita.

Tampoco nos amedrentó la flota yanqui frente a las costas de Playa Girón en 1961. En sus propias narices aniquilamos a su ejército mercenario, en lo que constituyó la primera derrota de una aventura militar de los Estados Unidos en este continente.

Así lo hicimos nuevamente en 1962 durante la Crisis de Octubre. Ni un milímetro cedimos frente a las brutales amenazas de un enemigo que nos apuntaba con sus armas nucleares y se disponía a invadir la isla, ni siquiera lo hicimos tampoco cuando, negociadas a nuestras espaldas las condiciones para solucionar la crisis, los dirigentes de la Unión Soviética, el principal aliado en tan difícil coyuntura y de cuyo apoyo dependía la suerte de la Revolución, de manera respetuosa trataron de convencernos para que aceptáramos la inspección en el suelo patrio de la retirada de su armamento nuclear y les respondimos que en todo caso se haría a bordo de sus barcos en aguas internacionales, pero nunca en Cuba.

Estamos seguros de que circunstancias peores que aquellas difícilmente puedan repetirse.

Ya en época más reciente, el pueblo cubano dio una muestra imborrable de su capacidad de resistencia y confianza en sí mismo cuando, como resultado de la desaparición del campo socialista y la desintegración de la Unión Soviética, Cuba sufrió la caída de su Producto Interno Bruto en un 35 por ciento, la reducción del comercio exterior en el 85 por ciento, la pérdida de los mercados de sus principales exportaciones, como el azúcar, níquel, cítricos y otros, cuyos precios descendieron a la mitad, la desaparición de créditos en condiciones favorables con la consiguiente interrupción de numerosas inversiones vitales como la primera Central electronuclear y la Refinería de Cienfuegos, el colapso del transporte, las construcciones y la agricultura al suprimirse de golpe el suministro de piezas de repuesto para la técnica, los fertilizantes, piensos y las materias primas de las industrias, provocando la paralización de cientos y cientos de fábricas y el abrupto deterioro cuantitativo y cualitativo de la alimentación de nuestro pueblo hasta niveles por debajo de la nutrición recomendada. Todos sufrimos aquellos calurosos veranos de la primera mitad de la década del 90 del siglo pasado con apagones superiores a las 12 horas diarias por falta de combustible para generar electricidad, y mientras todo esto acontecía, decenas de agencias de prensa occidentales, algunas de ellas sin disimular su regocijo, despachaban corresponsales a Cuba con la intención de ser las primeras en reportar la derrota definitiva de la Revolución.

En medio de esta dramática situación, nadie quedó abandonado a su suerte y se evidenció la fuerza que emana de la unidad del pueblo cuando se defienden ideas justas y una obra construida con tanto sacrificio. Sólo un régimen socialista, a pesar de sus deficiencias, es capaz de superar gigantesca prueba.

No nos quitan por tanto el sueño las actuales escaramuzas de la ofensiva de la reacción internacional, coordinada como siempre por quienes no se resignan a comprender que este país jamás será doblegado, por una vía u otra, antes prefiere desaparecer como lo demostramos en 1962.

Hace sólo 142 años, el 10 de octubre de 1868, dio inicio esta Revolución, entonces se luchaba frente a un decadente colonialismo europeo, siempre bajo el boicot del naciente imperialismo norteamericano que no deseaba nuestra independencia, hasta que la "fruta madura" cayera por "gravedad geográfica" en sus manos. Así sucedió al cabo de más de 30 años de guerras y enormes sacrificios del pueblo cubano.

Ahora los actores externos han intercambiado sus papeles. Desde hace más de medio siglo nos agrede y asedia constantemente el ya moderno y más poderoso imperio del planeta, auxiliándose del boicot que entraña la ultrajante Posición Común, que se mantiene intacta gracias a las presiones de algunos países y fuerzas políticas reaccionarias de la Unión Europea con diversos condicionamientos inaceptables.

Nos preguntamos ¿por qué? y consideramos que sencillamente, porque en esencia los actores siguen siendo los mismos y no renuncian a sus viejas aspiraciones de dominación.

Los jóvenes revolucionarios cubanos comprenden perfectamente que para preservar la Revolución y el Socialismo y continuar siendo dignos y libres tienen por delante muchos años más de lucha y sacrificios.

Al propio tiempo, se ciernen sobre la humanidad colosales desafíos y corresponde, en primer lugar, a los jóvenes enfrentarlos. Se trata de defender la supervivencia misma de la especie humana, amenazada como nunca antes por el cambio climático, que se acelera por los patrones irracionales de producción y consumo que engendra el capitalismo.

Hoy somos siete mil millones los habitantes del planeta. La mitad de ellos son pobres, mil veinte millones pasan hambre. Cabe preguntarse qué ocurrirá en el 2050, cuando la población mundial ascienda a nueve mil millones y se hayan deteriorado aún más las condiciones de existencia sobre la Tierra.

La farsa en que concluyó la última cumbre en la capital de Dinamarca, en diciembre del pasado año, es una demostración de que el capitalismo con sus ciegas leyes de mercado jamás resolverá éste ni otros muchos problemas. Sólo la conciencia y la movilización de los pueblos, la voluntad política de los gobiernos y el avance del conocimiento científico y tecnológico podrán impedir la extinción del hombre.

Para finalizar quiero referirme a que en abril del próximo año se cumplirá medio siglo de la proclamación del carácter socialista de la Revolución y de la aplastante victoria sobre la invasión mercenaria en Playa Girón.

Celebraremos estos trascendentales acontecimientos en todos los rincones del país, desde Baracoa donde pretendieron desembarcar un batallón, hasta el extremo occidental de la nación y en la capital realizaremos un gran desfile popular y una revista militar, actividades todas en las que trabajadores, intelectuales y jóvenes serán los principales protagonistas.

Dentro de pocos días, el Primero de Mayo, nuestro pueblo revolucionario, a lo largo y ancho del país, en las calles y plazas públicas que por derecho le pertenecen, dará otra contundente respuesta a esta nueva escalada internacional de agresiones.

Cuba no teme a la mentira ni se arrodilla ante presiones, condicionamientos o imposiciones, vengan de donde vengan, se defiende con la verdad, que siempre, más temprano que tarde, termina por imponerse.

Hace 48 años, un día como hoy, nació la Unión de Jóvenes Comunistas. Aquel histórico 4 de abril de 1962 Fidel afirmó:

"Creer en los jóvenes es ver en ellos además de entusiasmo, capacidad; además de energía, responsabilidad; además de juventud, pureza, heroísmo, carácter, voluntad, amor a la patria Âífe en la patria!, Âíamor a la Revolución, fe en la Revolución, confianza en sí mismos!, convicción profunda de que la juventud puede, de que la juventud es capaz, convicción profunda de que sobre los hombros de la juventud se pueden depositar grandes tareas", concluyó.

Así fue ayer, es hoy y seguirá siendo en el futuro.

Muchas gracias.

sábado, 10 de abril de 2010

EL PENSAMIENTO LIBERTARIO DE FIDEL CASTRO

El IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba

Tuve el privilegio de seguir directamente voz, imágenes, ideas, argumentos, rostros, reacciones y aplausos de los delegados participantes en la sesión final del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, que tuvo lugar en el Palacio de Convenciones el pasado domingo 4 de abril. Las cámaras de televisión recogen detalles desde proximidades y ángulos mucho mejores que los ojos de las personas presentes en cualquiera de esos eventos.
No exagero si digo que ha sido uno de los momentos más emocionantes de mi larga y azarosa vida. No podía estar allí, pero lo viví dentro de mí mismo, como quien recorre el mundo de las ideas por las cuales ha luchado las tres cuartas partes de su existencia. De nada valdrían sin embargo ideas y valores para un revolucionario, sin el deber de luchar cada minuto de su vida para vencer la ignorancia con que todos venimos al mundo.
Aunque pocos lo admitan, el azar y las circunstancias desempeñan un papel decisivo en los frutos de cualquier obra humana.
Entristece pensar en tantos revolucionarios, con muchos más méritos, que no pudieron siquiera conocer el día de la victoria de la causa por la cual lucharon y murieron, fuese la independencia o una profunda revolución social en Cuba. Ambas al final inseparablemente unidas.
Desde mediados de 1950, año en que concluí mis estudios universitarios, me consideraba un revolucionario radical y avanzado, gracias a las ideas que recibí de Martí, Marx y, junto a ellos, una legión incontable de pensadores y héroes deseosos de un mundo más justo. Había transcurrido entonces casi un siglo desde que nuestros compatriotas iniciaron el 10 de octubre de 1868 la primera guerra de independencia de nuestro país contra lo que restaba en América de un imperio colonial y esclavista. El poderoso vecino del Norte había decidido anexarse a nuestro país como fruta madura de un árbol podrido. En Europa habían surgido ya con fuerza la lucha y las ideas socialistas del proletariado contra la sociedad burguesa que tomó el poder por ley histórica durante la Revolución Francesa que estalló en julio de 1789 inspirada en las ideas de Juan Jacobo Rousseau y los enciclopedistas del siglo XVIII, las cuales constituyeron igualmente las bases de la Declaración de Filadelfia el 4 de julio de 1776, portadora de las ideas revolucionarias de aquella época. Con creciente frecuencia en la historia humana, los acontecimientos se mezclan y superponen.
El espíritu autocrítico, la incesante necesidad de estudiar, observar y reflexionar, son a mi juicio características de las que no puede prescindir ningún cuadro revolucionario.
Mis ideas, desde bastante temprano, eran ya irreconciliables con la odiosa explotación del hombre por el hombre, concepto brutal en que se basaba la sociedad cubana bajo la égida del país imperialista más poderoso que ha existido. La cuestión fundamental, en plena Guerra Fría, era la búsqueda de una estrategia que se ajustara a las condiciones concretas y peculiares de nuestro pequeño país, sometido al abyecto sistema económico impuesto a un pueblo semianalfabeto, aunque de singular tradición heroica, a través de la fuerza militar, el engaño y el monopolio de los medios de información, que convertían en actos reflejos las opiniones políticas de la inmensa mayoría de los ciudadanos. A pesar de esa triste realidad, no podían, sin embargo, impedir el profundo malestar que sembraban en la inmensa mayoría de la población la explotación y los abusos de tal sistema.
Después de la Segunda Guerra Mundial por el reparto del planeta, que fue la causa de la segunda carnicería -separada de la anterior por apenas 20 años, desatada esta vez por la extrema derecha fascista, que costó la vida a más de 50 millones de personas, entre ellas alrededor de 27 millones de soviéticos-, en el mundo prevalecieron por un tiempo los sentimientos democráticos, las simpatías por la URSS, China y demás Estados aliados en aquella guerra que finalizó con el empleo innecesario de dos bombas atómicas, que ocasionaron la muerte a cientos de miles de personas en dos ciudades indefensas de una potencia ya derrotada por el avance indetenible de las fuerzas aliadas, incluidas las tropas del Ejército Rojo, que en breves días habían liquidado al poderoso ejército japonés de Manchuria.
La Guerra Fría fue iniciada por el nuevo Presidente de Estados Unidos casi inmediatamente después de la victoria. El anterior, Franklin D. Roosevelt, que gozaba de prestigio y simpatía internacional por su posición antifascista, murió después de su tercera reelección, antes de finalizar aquella guerra. Sustituido entonces por su vicepresidente Harry Truman, un hombre descolorido y mediocre, fue éste el responsable de aquella política funesta.
Estados Unidos, único país desarrollado que no sufrió destrucción alguna debido a su posición geográfica, atesoraba casi todo el oro del planeta y los excedentes de la producción industrial y agrícola, e impuso condiciones onerosas a la economía mundial a través del famoso acuerdo de Bretton Woods, de funestas consecuencias que aún perduran.
Antes de iniciarse la Guerra Fría, en la propia Cuba existía una Constitución bastante progresista, la esperanza y las posibilidades de cambios democráticos aunque nunca, por supuesto, las de una revolución social. La liquidación de esa Constitución por un golpe reaccionario en medio de la Guerra Fría, abrió las puertas a la revolución socialista en nuestra Patria, que fue el aporte fundamental de nuestra generación.
El mérito de la Revolución Cubana se puede medir por el hecho de que un país tan pequeño haya podido resistir durante tanto tiempo la política hostil y las medidas criminales lanzadas contra nuestro pueblo por el imperio más poderoso surgido en la historia de la humanidad, el cual, acostumbrado a manejar a su antojo a los países del hemisferio, subestimó a una nación pequeña, dependiente y pobre a pocas millas de sus costas. Ello no habría sido jamás posible sin la dignidad y la ética que caracterizaron siempre las acciones de la política de Cuba, asediada por repugnantes mentiras y calumnias. Junto a la ética, se forjaron la cultura y la conciencia que hicieron posible la proeza de resistir durante más de 50 años. No fue un mérito particular de sus líderes, sino fundamentalmente de su pueblo.
La enorme diferencia entre el pasado -en que apenas podía pronunciarse la palabra socialismo- y el presente, se pudo apreciar el día de la sesión final del IX Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, en los discursos de los delegados y en las palabras del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros.
Es muy conveniente que lo que allí se dijo se reproduzca y conozca dentro y fuera del país a través de los más variados medios de divulgación, no tanto por lo que a nuestros compatriotas atañe, curtidos en esta lucha durante largo tiempo, sino por lo que a los pueblos del mundo conviene conocer la verdad y las gravísimas consecuencias hacia donde el imperio y sus aliados conducen a la humanidad.
En sus palabras de clausura, breves, profundas, precisas, Raúl puso los puntos sobre las íes en varios temas de suma importancia. El discurso fue una estocada profunda en las entrañas del imperio y sus cínicos aliados, al expresar críticas y autocríticas que hacen más fuertes e inconmovibles la moral y la fuerza de la Revolución Cubana, si somos consecuentes con lo que cada día nos enseña un proceso tan dialéctico y profundo en las condiciones concretas de Cuba.
Tan acostumbrado estaba el imperio a imponer su voluntad, que menospreció la resistencia de que es capaz un pequeño país latinoamericano del Caribe, a 90 millas de sus costas, en el que era propietario de sus riquezas fundamentales, monopolizaba el control de sus relaciones comerciales y políticas, e impuso por la fuerza una base militar contra la voluntad de la nación, bajo el manto de un acuerdo legal al que asignaron además carácter constitucional. Menospreciaron el valor de las ideas frente a su inmenso poder.
Raúl les recordó cómo las fuerzas mercenarias fueron derrotadas en Girón antes de cumplirse las 72 horas del desembarco, a los ojos de la flota naval yanqui; la firmeza con que nuestro pueblo se mantuvo inconmovible en la Crisis de Octubre de 1962, al no aceptar la inspección de nuestro territorio por Estados Unidos -tras la fórmula inconsulta del acuerdo entre la URSS y dicho país que ignoraba la soberanía nacional- a pesar del incalculable número de armas nucleares que apuntaban contra la isla.
Tampoco faltó la referencia a las consecuencias de la desintegración de la URSS, que significó la caída de un 35% de nuestro PIB y el 85% del comercio exterior de Cuba, a lo que se sumó la intensificación del criminal bloqueo comercial, económico y financiero a nuestra Patria.
Casi 20 años han transcurrido desde aquel triste y funesto acontecimiento, y sin embargo Cuba sigue en pie decidida a resistir. Por ello, adquiere especial importancia la necesidad de superar y vencer todo lo que conspire contra el desarrollo sano de nuestra economía. Raúl no dejó de recordar que hoy el sistema imperialista impuesto al planeta amenaza seriamente la supervivencia de la especie humana.
Contamos actualmente con un pueblo que pasó del analfabetismo a uno de los más altos niveles de educación del mundo, que es dueño de los medios de divulgación masiva, y puede ser capaz de crear la conciencia necesaria para superar dificultades viejas y nuevas. Con independencia de la necesidad de promover los conocimientos, sería absurdo ignorar que, en un mundo cada vez más complejo y cambiante, la necesidad de trabajar y crear los bienes materiales que la sociedad necesita constituye el deber fundamental de un ciudadano. La Revolución proclamó la universalización de los conocimientos, consciente de que cuanto más conozca, más útil será el ser humano en su vida; pero nunca se dejó de exaltar el deber sagrado del trabajo que la sociedad requiere. El trabajo físico es, por el contrario, una necesidad de la educación y la salud humana, por ello, siguiendo un principio martiano, se proclamó desde muy temprano el concepto de estudio y trabajo. Nuestra educación avanzó considerablemente cuando se proclamó el deber de ser profesores y decenas de miles de jóvenes optaron por la enseñanza -o lo que fuese más necesario para la sociedad. El olvido de cualquiera de estos principios entraría en conflicto con la construcción del socialismo
Igual que todos los pueblos del Tercer Mundo, Cuba es víctima del robo descarado de cerebros y fuerza de trabajo joven; no se puede cooperar jamás con ese saqueo de nuestros recursos humanos.
La tarea a la que cada cual consagre su vida, no sólo puede ser fruto del deseo personal, sino también de la educación. La recalificación es una necesidad irrenunciable de cualquier sociedad humana.
Los cuadros del Partido y del Estado deberán enfrentar problemas cada vez de mayor complejidad. De los responsables de la educación política se demandarán mayores conocimientos que nunca de la historia y la economía, precisamente por la complejidad de su trabajo. Basta leer las noticias que llegan todos los días de todas partes para comprender que la ignorancia y la superficialidad son absolutamente incompatibles con las responsabilidades políticas. Los reaccionarios, los mercenarios, los que anhelan consumismo y rehúsan el trabajo y el estudio, tendrán cada vez menos espacio en la vida pública. No faltarán jamás en la sociedad humana los demagogos, los oportunistas, los que anhelan soluciones fáciles en busca de popularidad, pero los que traicionan la ética tendrán cada vez menos posibilidades de engañar. La lucha nos ha enseñado el daño que pueden causar el oportunismo y la traición.
La educación de los cuadros será la tarea más importante que los partidos revolucionarios deberán dominar. No habrá jamás soluciones fáciles, el rigor y la exigencia tendrán que prevalecer. Cuidémonos especialmente también de aquellos que junto al agua sucia vierten los principios y los sueños de los pueblos.
Hace días deseaba hablar del Congreso de la Juventud, pero preferí esperar su divulgación y no robarle espacio alguno en la prensa.
Ayer, siete de abril, fue el cumpleaños de Vilma. Escuché con emoción, a través de la televisión, su propia voz acompañada por las finas notas de un piano. Cada día valoro más su trabajo y todo lo que hizo por la Revolución y por la mujer cubana. Las razones para luchar y vencer se multiplican cada día.

Fidel Castro Ruz
Abril 8 de 2010
3 y 40 p.m.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Haití, Cuba y la ley primera

José Steinsleger

La tiranía mediática silencia las grandes verdades porque no son relativas: cuando el terremoto del 12 de enero pasado arrasó con Haití, los médicos cubanos llevaban más de 10 años allí. Y cuando el show de la "ayuda humanitaria" apague sus luces, los médicos cubanos seguirán estando allí.

Veamos ahora qué entiende la enciclopedia virtual Wikipedia por "ayuda extranjera" en Haití: "Los Estados Unidos solos han proporcionado mil 500 millones de dólares (1990-2003). Venezuela y Cuba también (sic) contribuyen con algunas (sic) ayudas a la economía de Haití".

Los perezosos del intelecto aseguran que Wikipedia es tan "libre", que "cualquiera" puede meterle mano. Metámosle. Desde diciembre de 1998 han circulado por Haití 6 mil 94 médicos cubanos. Tareas realizadas: 14 millones de consultas médicas, más de 225 mil cirugías, más de 100 mil partos, 47 mil 273 operaciones de la vista, 570 haitianos graduados en medicina y 541 que aún cursan la carrera en Cuba.

Cálculos módicos: si Cuba cobrase 10 dólares por consulta, podría juntar 140 millones; a 100 por cirugía, más de 22 millones; a 50 por parto, 5 millones; a 25 por operaciones de la vista, un millón; a 5 mil por graduado en especialidades médicas, 5 millones y medio, a 500 mensuales por 11 años de salarios, 41 millones. Total aproximado: 215 millones de dólares.

¿A Cuba le sobran 215 millones de dólares, o la idea es compartir lo que se tiene? En 2008 la isla fue arrasada por tres huracanes consecutivos y los precios mundiales del níquel (uno de sus principales ingresos) cayeron en picada. No voy a tocar el bloqueo yanqui (condenado por todos los países, con excepción de Israel y dos islotes "independientes" de Oceanía), flagelo que a su economía le representó pérdidas por 100 mil millones de dólares desde 1962.

La inquietud, más bien, gira en torno a los que se preguntan qué pasará en Cuba "después de Fidel", y frente a los obispos de todas las ideologías que nos explican el socialismo o la democracia pensada por "los clásicos". ¿Hay muchas dudas? Si “después de…”, Cuba hace a un lado "la ley primera", el futuro de todos (sin necesidad de terremotos y huracanes) se dibujará en cuadros infinitamente más desoladoras que los de Haití.

¿Qué es la "ley primera"? En un texto intitulado "Haití y el paradigma cubano de solidaridad", el profesor Ernesto Wong Maestre recuerda que las páginas de la Constitución cubana se abren con unas palabras de Martí: "Yo quiero que la ley primera de la República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre".

Ideales del "romanticismo", dirán algunos. Posiblemente. Pero el 5 de noviembre de 1797 (14 de brumario del año VI), en un informe al Directorio, el ex esclavo y ex cochero Toussaint L’Ouverture (precursor de la independencia de Haití) le tomó la palabra a los sabios de la revolución francesa: “… cualquier retorno a la esclavitud, cualquier compromiso de los principios, sería imposible. Una declaración de libertad es irreversible: ¿Piensan ustedes que los hombres que han disfrutado la bendición de la libertad verán con calma que les es arrebatada?...”

Al igual que las primeras juntas emancipadoras en América española, L’Ouverture no aspiraba a la total independencia de Haití. Esto vino después, cuando el "progresista" Napoleón restauró la esclavitud en las colonias y los imperios de Europa (junto con la naciente democracia estadunidense) congelaron momentáneamente sus diferencias para sofocar y dividir a los revolucionarios haitianos.

Otros datos para los chicos "libres" de Wikipedia: el trabajo esclavo en las colonias americanas hizo posible el capitalismo en Europa. Al final del siglo XVIII, los productos del trabajo esclavo representaban un tercio del valor del comercio europeo. Por tanto, las potencias de la "civilización" no tenían interés alguno en abandonarlo.

Libertad, igualdad y fraternité para los white only. L’Ouverture pagó cara la osadía de "globalizar" en su patria los ideales "universales" de la revolución francesa. Y si a la postre el capitalismo abandonó el modo de producción esclavista, no fue por razones económicas. La rebelión política de los esclavos haitianos se había convertido en contrapoder y en referente de las masas explotadas.

A más de la exclusión física y territorial, sólo cabía excluir a los haitianos desde el punto de vista del pensamiento y los valores. O sea, el racismo. Y ahí radican las causas profundas y reales de la "pobreza" y el "subdesarrollo" crónico de Haití, y de ahí la solidaridad racional de Cuba con Haití.

En oda “A Touissant L’Ouverture”, el inglés William Wordsworth (1770-1850) avizoró las dimensiones de la tragedia haitiana, anunciándonos el único porvenir posible:

Aunque te han derribado, para que no vuelvas a alzarte,
vive y anímate. Porque has dejado detrás de ti
poderes que trabajarán por ti; aire, tierra y cielos;
no habrá ni un soplo del viento común
que te haya olvidado; tienes grandes aliados;
tus amigos son las exultaciones, las agonías,
y el amor, y la mente inconquistable del hombre.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

FESTIN DE EVASIÓN FISCAL

México SA
Gobierno y legisladores, mayordomos del gran capital
El mal mayor
Empresarios se dan el gran festín fiscal
Carlos Fernández-Vega

En este bello paraíso corporativo que es México, 60 consorcios que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores adeudan al fisco 232 mil millones de pesos en impuestos diferidos, monto equivalente al presupuesto conjunto que el gobierno federal pretende destinar en 2010 a las secretarías de Salud, Desarrollo Social y Energía, más el considerado para ciencia y tecnología, por medio del Conacyt. Para todo eso, y aún sobran 5 mil millones de pesos. Si se prefiere, dicho adeudo tributario –que se mantiene con la complacencia del propio calderonato y legisladores que lo acompañan– es similar a los dineros públicos que en igual se canalizarían a las secretarías de Educación Pública y Seguridad, con un remanente cercano a 5 mil millones.

De ese tamaño es el hueco fiscal permitido por quienes, se supone, deberían cuidar los intereses nacionales, pero que en la práctica se han convertido en vergonzantes mayordomos del gran capital. Ayer en este mismo espacio detallamos nombres y cantidades de los corporativos que cómodamente difieren el pago de impuestos con la anuencia del Ejecutivo y el Legislativo, cuyos integrantes cómodamente se recargan en una población cada vez más deteriorada en sus niveles de ingreso y bienestar. Total, apechuga sin reclamar.

No hay sorpresas en el inventario de consorcios que adeudan 232 mil millones de pesos al fisco. Todos cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, y sus cabezas visibles se rozan con el supuesto poder público y suelen ser generosos en el financiamiento de campañas políticas, especialmente aquellas con miras a la residencia oficial, adonde, haiga sido como haiga sido, llegan sus entenados. Por ello, entre los planes del inquilino de Los Pinos y los muchachos de San Lázaro y Xicoténcatl no está el terminar con esta relación perversa.

Con el adeudo fiscal de siete corporativos que cotizan en la BMV (cuyos propietarios son Carlos Slim, Lorenzo Zambrano y Germán Larrea, orgullosamente Forbes) se podría cubrir íntegramente el presupuesto federal que en 2010 se destinaría a las secretarías de Desarrollo Social y Energía, o el correspondiente a Salud, más Conacyt y la mitad del canalizado a Seguridad Pública (algo así como 120 mil millones de pesos), sectores que se enmarcan en la más alta prioridad (Calderón dixit) de los planes gubernamentales.

Así, no sorprende que en el citado inventario de consorcios morosos aparezca, por ejemplo, Coppel, uno de los corporativos de mayor estima para Felipe Calderón, toda vez que su cabeza visible, Enrique Coppel Luken, fue uno de los promotores del voto a su favor. Pues bien, al cierre del tercer trimestre de 2009 esta democrática cadena de supermercados adeuda al fisco 3 mil 915.2 millones de pesos, dinero que serviría para cubrir íntegramente el presupuesto 2010 para la Secretaría del Trabajo, y todavía sobrarían 146 millones.

Altos Hornos de México, una paraestatal privatizada por el salinato (1991), presidida por Alonso Ancira, pariente político de Cecilia Occelli –ex esposa de Carlos Salinas– adeuda al fisco 6 mil 666 millones de pesos, monto más que suficiente para cubrir íntegramente el presupuesto de la Secretaría de la Reforma Agraria y 75 por ciento del asignado a la Secretaría de Turismo (ambas supuestamente en extinción por carecer de recursos). En este renglón podría sumarse al Grupo Simec, dedicado a la fabricación de productos de acero que preside Rufino Vigil González, con un adeudo al fisco por 4 mil 218.85 millones, es decir 140 por ciento del presupuesto de la propia Secretaría de Turismo.

Las empresas constructoras que cotizan en la BMV se han dado vuelo con eso de los impuestos diferidos. Consorcio Ara, presidido por Germán Ahumada Russek, adeuda al fisco mil 877.3 millones; Corporación GEO, encabezada por Luis Orvañanos Lascurain, 3 mil 305.53 millones; Grupo GICSA, a cargo de Elías Cababie Daniel, mil 60 millones; Sare, de Dionisio Sánchez Carbajal, 829 millones; Homex, que tiene al frente a Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, 4 mil 631.96 millones, y Urbi Desarrollos Urbanos, con Cuauhtémoc Pérez Román en primer plano, 4 mil 506.8 millones. En total, 16 mil 210.59 millones de pesos, cantidad suficiente para cubrir íntegramente el presupuesto 2010 para ciencia y tecnología, o si se prefiere (ojo San Lázaro y Xicoténcatil) el 160 por ciento del presupuesto considerado para el Poder Legislativo (cámaras de Diputados y Senadores) en el mismo año. Lo anterior sin considerar a ICA, referida en la entrega de ayer, que mantiene un adeudo fiscal por 2 mil 351.18 millones de pesos.

A lo anterior se suman los impuestos diferidos por las empresas de materiales para la construcción que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores, como el Grupo Cementos de Chihuahua, subsidiaria de Cemex, que preside Federico Terrazas Torres, con un adeudo de mil 525.7 millones de pesos; Corporación Moctezuma, con Enrico Buzzi a la cabeza, 825 millones; Grupo Lamosa, a cargo de Federico Toussaint Elosúa, 712.5 millones, e Internacional de Cerámica, de Óscar Almeida Chabré, 490 millones. En total, 3 mil 552.2 millones, suficientes para cubrir dos veces el presupuesto 2010 considerado para la Presidencia de la República.

En fin, en la relación de adeudos por impuestos aparecen Embotelladoras Arca, que preside Manuel L. Barragán Morales, con mil 855.86 millones de pesos, y en el mismo sector Grupo Continental, con Cynthia H. Grossman a la cabeza, con 596.46 millones, y Grupo Embotelladoras Unidas, a cargo de Juan Gallardo Thurlow, con 408 millones; Grupo Aeroportuario del Sureste, con Fernando Chico Pardo a la cabeza, 2 mil 7.13 millones, y Grupo Aeroportuario Centro-Norte, de Bernardo Quintana Isaac (también presidente de ICA, otra deudora), con mil 129.73 millones; Corporación Durango, de Miguel Rincón Arredondo, 2 mil 443.65 millones; Grupo Gigante, de Ángel Lozada, mil 575.99 millones; Sears, de Carlos Slim, mil 531.58 millones; Ferromex, de Germán Larrea, 755.8 millones; y Mexichem, del ex presidente de los banqueros Antonio del Valle Ruiz, mil 227.9 millones. Lo anterior, sin incluir corporativos del sector financiero, que para eso se pintan solos.

Las rebanadas del pastel

¡Qué festín! Prácticamente todos los citados aparecen entre los 100 empresarios más importantes de México (revista Expansión), es decir, con los mejores negocios y las mayores fortunas. Que no hay dinero, dicen por allí, y que por lo mismo algunos legisladores aseguran que se optó por el mal menor a la hora de aprobar la Ley de Ingresos, pero en los hechos es el mal mayor, en la medida en que no se atrevan a enderezar las cosas. Si no reaccionan, todo seguirá igual, incluido el shock de las finanzas públicas y el saqueo a los mexicanos de a pie.

cfvmexico_sa@hotmail.com • mexicosa@infinitum.com.mx

domingo, 23 de agosto de 2009

Capitalismo estilo Sarah Palin

Estamos en una época progresista, una época en la cual el suelo se mueve debajo de nuestros pies, y cualquier cosa es posible. Lo que hace un año considerábamos que era inimaginable decir y esperar, ahora es posible. En tiempos como éstos, es esencial que tengamos la mayor claridad posible acerca de qué queremos, porque en una de esas lo conseguimos. Así que las apuestas son elevadas.

Hoy en día, en los discursos normalmente hablo sobre el rescate (bancario). Todos necesitamos entenderlo porque se está llevando a cabo un robo, el mayor atraco en la historia monetaria. Pero hoy quisiera abordarlo de otro modo: ¿qué tal que el rescate sí funcione, qué tal que sí salvan al sector financiero y la economía regresa al curso que llevaba antes de que estallara la crisis? ¿Es eso lo que queremos? ¿Y cómo se vería ese mundo?

La respuesta es que se vería como Sarah Palin. Escuchen mis argumentos, no es un chiste. Creo que no hemos prestado suficiente atención al significado del momento Palin. Piénsenlo: Se subió al escenario mundial como candidata vicepresidencial el 29 de agosto, con mucha fanfarria, en un mitin de campaña de McCain. Exactamente dos semanas después, el 14 de septiembre, Lehman Brothers colapsó, y desencadenó el derrumbe financiero global.

Así que de cierta manera Palin fue la última expresión clara del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que todo se viniera abajo. Eso es bastante útil porque nos mostró –a su manera, llana, campechana– la trayectoria por la cual iba la economía estadunidense antes del actual colapso. Al ofrecernos este vistazo al futuro que apenas evitamos, Palin nos da la oportunidad de plantear una pregunta esencial: ¿Queremos ir ahí? ¿Queremos salvar ese sistema pre crisis, regresarlo a donde estaba el pasado septiembre? ¿O queremos utilizar esta crisis y el mandato electoral de hacer un cambio en serio que se obtuvo en la pasada elección, para transformar radicalmente ese sistema? Ya debemos tener clara nuestra respuesta porque no hemos tenido la potente combinación de una crisis seria y un claro mandato democrático progresista por un cambio desde los años 30. Usamos esta oportunidad o la perdemos.

Así que, ¿qué nos estaba diciendo Sarah Palin acerca del capitalismo-de-más-de-lo-mismo antes de que el colapso la interrumpiera de modo tan grosero? Primero recordemos que antes de que llegara, el público estadunidense, al fin, estaba comenzando a aceptar la urgencia de la crisis climática, el hecho de que nuestra actividad económica está en guerra contra el planeta, que hace falta de inmediato un cambio radical. De verdad estábamos teniendo esa conversación: los osos polares estaban en la cubierta de la revista Newsweek. Y luego, hizo su aparición Sarah Palin. La esencia de su mensaje fue: esos ecologistas, esos liberales, esos hacedores-de-bien están equivocados. No tienes que cambiar nada. No tienes que repensar nada. Sigue conduciendo tu coche que se chupa la gasolina, sigue yendo a Wal-Mart y compra todo lo que quieras. La razón de esto es un lugar mágico llamado Alaska. Simplemente vengan y llévense todo lo que quieran. Estadunidenses, dijo durante la Convención Nacional Republicana, “necesitamos producir más de nuestro propio petróleo y gasolina. Se los dice una chica que conoce el North Slope of Alaska: tenemos un montón de ambos”.

Y la gente en la convención respondió, coree y coree: Taladra, nena, taladra. Al mirar esa escena en televisión, con esa extraña y espeluznante mezcla de sexo, petróleo y patrioterismo, recuerdo haber pensado: Guau, la convención se transformó en un mitin en favor de chingarse al planeta Tierra. Literalmente.

Pero lo que Palin decía implicaba algo que forma parte del mismísimo ADN del capitalismo: la idea de que el mundo no tiene límites. Lo que decía implicaba que no hay tal cosa como consecuencias o déficits en el mundo real. Porque siempre habrá otra frontera, otra Alaska, otra burbuja. Simplemente sigue adelante y descúbrelo. El mañana nunca llega.

Ésta es la mentira más reconfortante y peligrosa: la mentira de que el crecimiento perpetuo y sinfín es posible en nuestro planeta finito. Y tenemos que recordar que este mensaje fue increíblemente popular en esas primeras dos semanas, antes de que Lehman colapsara. A pesar del historial de Bush, Palin y McCain tomaban la delantera. Y si no hubiera sido por la crisis financiera y por el hecho de que Obama comenzó a hacer conexión con los votantes de la clase trabajadora al poner en el banquillo de los acusados la desregulación y la economía de goteo (de arriba hacia abajo), quizá habrían ganado.

El presidente nos dice que quiere mirar hacia delante, no hacia atrás. Pero para poder confrontar la mentira del crecimiento perpetuo y la abundancia sin límite que está en el centro de las crisis del medio ambiente y financiera, tenemos que mirar hacia atrás. Y tenemos que mirar muy atrás, no sólo a los pasados ocho años de Bush y Cheney, sino a la fundación misma de este país, a la idea del estado de colonos.

El capitalismo moderno nació con el llamado descubrimiento de las Américas. El pillaje de los increíbles recursos naturales de las Américas generó el exceso de capital que hizo posible la revolución industrial. Los primeros exploradores hablaron de esta tierra como la Nueva Jerusalén, una tierra con una abundancia sin fondo, ahí para ser tomada, tan vasta que el pillaje nunca tendría que terminar. Esta mitología está en nuestras historias bíblicas –de inundaciones y comienzos nuevos, de éxtasis y rescates– y está en el centro del sueño americano de la constante reinvención. Este mito nos dice que no tenemos por qué vivir con nuestros pasados, con las consecuencias de nuestras acciones. Siempre podemos escapar, comenzar de nuevo.


Imagen de archivo de la ex candidata a la vicepresidencia de EUFoto Ap
Claro, estas historias siempre fueron peligrosas para la gente que ya vivía en las tierras descubiertas, para la gente que la trabajaba como mano de obra forzada. Pero ahora el planeta nos dice que ya no podemos darnos el lujo de estas historias de eternos nuevos comienzos. Por eso es tan significativo que justo en el momento en el cual cobró vida cierto instinto de supervivencia humana y finalmente parecía que aceptábamos que la Tierra tiene límites naturales, llegó Palin, la nueva y reluciente encarnación de la mujer colonialista del territorio salvaje: vengan a Alaska. Siempre hay más. No piensen, nomás tomen.

Esto no se trata sobre Sarah Palin. Es sobre el significado de este mito del constante descubrimiento, y lo que nos dice sobre el sistema económico en el que gastan billones de dólares para salvar. Lo que nos dice es que el capitalismo, si se le deja, nos empujará más lejos del punto del cual el clima se pueda recuperar. Y, a toda costa, el capitalismo evitará una seria rendición de cuentas, ya sea de sus deudas financieras o sus deudas relacionadas con el medio ambiente. Porque siempre hay más. Un nuevo y rápido arreglo. Una nueva frontera.

Ese mensaje se lo compraban, como siempre ocurre. Fue sólo cuando la bolsa de valores se derrumbó que la gente dijo: Quizá Sarah Palin no sea una buena idea esta vez. Vayámonos con el tipo inteligente para surcar la crisis.

Casi siento que nos dieron una última oportunidad, una especie de aplazamiento. Trato de no ser apocalíptica, pero los textos científicos sobre el calentamiento global que leo, asustan. Esta crisis económica, tan terrible como es, nos jaló del precipicio ecológico del cual estábamos a punto de salir volando con Sarah Palin y nos dio un poquito de tiempo y espacio para cambiar el curso que llevábamos. Y creo que es significativo que cuando pegó la crisis hubo casi una sensación de alivio, como si la gente supiera que estaba viviendo más allá de sus posibilidades económicas y los hubieran cachado. De pronto teníamos permiso para hacer cosas juntos más allá de ir de compras, y eso resonó profundamente.

Pero no estamos libres del mito. La intencionada ceguera que Sarah Palin representa tan bien, está incrustada en la manera en que Washington responde a la crisis financiera. Hay una total negación a ver qué tan mal está la cosa. Washington prefiere aventar billones de dólares en un hoyo negro en vez de averiguar qué tan profundo está. Así de intencionado es el deseo de no saber.

Y vemos muchas otras señales de que la vieja lógica vuelve. Los salarios de Wall Street regresaron casi a los niveles de 2007. Hay cierta electricidad en las afirmaciones de que la bolsa de valores repunta. ¿Podemos dejar de sentirnos culpables?, prácticamente puedes escuchar que preguntan los comentaristas en televisión por cable. ¿Ya regresó la burbuja?

Y quizá tengan razón. Esta crisis no va a matar al capitalismo o siquiera cambiarlo sustancialmente. Sin una enorme presión popular en favor de la reforma estructural, se comprobará que la crisis sólo fue un muy doloroso ajuste. El resultado será una desigualdad aún mayor que la anterior a la crisis. Porque está muy, muy difícil que todas las millones de personas que perdieron su empleo y su hogar los vayan a recuperar. Y la capacidad manufacturera es muy difícil de reconstruir una vez que ha sido subastada.

Es apropiado llamar a esto un rescate. Los mercados financieros son rescatados para evitar que el barco del capitalismo financiero se hunda, pero no están sacando agua. Sino gente. Son personas las que avientan por la borda en nombre de la estabilización. El resultado será un navío más angosto y más mezquino. Mucho más mezquino. Porque una profunda desigualdad –los super ricos viviendo al lado de los económicamente desesperados– requiere de un endurecimiento de los corazones. Necesitamos creer que somos superiores a aquellos que son excluidos para tolerar la situación. Así que este es el sistema que están salvando: el mismo, sólo que más mezquino.

Y la pregunta que enfrentamos es: ¿nuestro trabajo debería ser rescatar este barco, el mayor barco pirata que jamás existió, o hundirlo y remplazarlo con una barca más sólida, una con espacio para todos? Una que no necesite de estas purgas rituales, durante las cuales aventamos por la borda a nuestros amigos y vecinos para salvar a las personas que viajan en primera clase. Una que comprenda que la Tierra no tiene la capacidad como para que todos vivamos mejor y mejor. Pero sí tiene la capacidad, como recientemente dijo el presidente boliviano Evo Morales, en Naciones Unidas, para que todos vivamos bien.

Porque, no se equivoquen: el capitalismo estará de regreso. Y el mismo mensaje regresará, aunque quizá haya alguien nuevo vendiéndolo: no necesitas cambiar. Sigue consumiendo todo lo que quieras. Hay bastante más. Taladra, nena, taladra. Quizá haya alguna solución tecnológica que haga que desaparezcan todos nuestros problemas.

Y por eso, ahora debemos ser absolutamente claros. El capitalismo puede sobrevivir esta crisis. Pero el mundo no puede sobrevivir otra vuelta del capitalismo.

Copyright 2009 Naomi Klein.

El texto es una adaptación de un discurso pronunciado el 2 de mayo de 2009, en la conferencia del centenario de la revista The Progressive y publicado en la edición de agosto de 2009.

Traducción: Tania Molina Ramírez.

http://naomiklein.org

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domingo, 7 de diciembre de 2008

Algunas reflexiones sobre la vida del General Francisco Villa y nuestra manoseada historia.

Pit II en el Zócalo

Los calzoncillos de Villa • El parque del general Anaya • Los botones
de Guillermo Prieto • Los zapatos de Agustín Carstens

Tania Molina Ramírez

“Cuando Pancho Villa llegó a Monterrey, reunió a los oligarcas, les mostró unos calzoncillos y les dijo: ‘valen 50 centavos y los están vendiendo a peso. Son una bola de especuladores y ladrones, y doblaron el precio del maíz, trigo y frijol. Tienen 24 horas para bajar los precios a la mitad. Y si no, los fusilo’. Y cuando Villa dice ‘los fusilo’, los fusila”, contó Paco Ignacio Taibo II durante la recién concluida Feria del Libro. De fondo se escuchaban corridos revolucionarios que provenían de la carpa vecina en el Zócalo capitalino.

Y los oligarcas de Monterrey, “cuyos apellidos, por cierto, son los mismos de hoy”, bajaron el precio del trigo, frijol y maíz a la mitad, “con todo y que el director del Banco de Londres decía: ‘no tengo nada que ver con los precios de los productos alimenticios’. ‘No importa, lo fusilo también’”, siguió el autor de Pancho Villa, biografía del gran revolucionario.

“La izquierda no supo entenderlo (a Villa). En los años posteriores a la revolución, la izquierda se sentía atraída lejanamente por el programa social de Zapata, por la mirada de perro triste, por el Zapata amante de las comunidades y colectivista. Pero a Villa no lo veían, era una especie de bárbaro, bandolero, salvaje, centauro, sin programa social. ¿Un tipo que dejó a la oligarquía en los calzones no tiene programa social? “

¿Un hombre que cuando toma el control de Chihuahua vende la carne al 10 por ciento del precio normal? ¿Un personaje que entiende la revolución como la reparación de la eterna injusticia? A la izquierda, desde el punto de vista del marxismo neandertal, le cuesta mucho trabajo entender las fuerzas brutas que vienen desde la plebe. Y al no entenderlo nos privó a una generación como la nuestra de tener al comandante general Pancho Villa. En el 68 teníamos al Che, a Ho Chi Minh, a toda madre, pero no teníamos a Pancho Villa, y me cae que lo necesitábamos. Ahora sí ha vuelto. Vuelve a ser el mismo y amado de una sociedad de desposeídos, afrentados, injuriados por el poder, castigados por la represión, la mentira y el abuso de una narco burguesía que nos domina. ¡Abusados, cabrones, ahí viene la pinche venganza!”

Taibo contó cómo la leyenda negra de Villa (sádico, violento y borracho) prosperó debido al miedo que le tenía el poder a “la fuerza terrible que significó el villismo (...) “Paradójicamente, Villa no bebía. Se aficionó, cuando estaba exiliado en El Paso, a las malteadas de fresa; está bastante lejano de la imagen de un Villa borracho y tequilero. Cuando toma Ciudad Juárez, ordena la destrucción pública de las barricas de mezcal. Toda la ciudad olía a mezcal.

“Decretó infinidad de veces la ley seca y algunas veces la mantuvo a punta de pistola. Mandó fusilar a compañeros que se pasaban. La División del Norte era muy peligrosa” para los borrachos.

Por otro lado, “Villa podría ser cualquier cosa menos sádico: de una violencia tremenda, a flor de piel, la expresaba con fuerza brutal, pero jamás gozó de la violencia ni abusó”.

A pesar de las leyendas, el villismo “sobrevivió en la charla, en la anécdota, en la conversación de padres a hijos (...), pervivió el ‘¡Viva Villa, cabrones!’ en las camisetas, la foto de Villa en las refaccionarias (…) es la resistencia popular contra el intento de destruir la imagen de justicia social que arrastra la División del Norte”.

A diferencia de la imagen que se intentó difundir, “Villa era un analfabeto que cuando fue gobernador de Chihuahua fundó 50 escuelas en 30 días. Adoraba la educación. No sabía leer pero el primer libro que leyó fue Los tres mosqueteros. Completó su educación en la cárcel, encerrado por una injusticia que le achacó Victoriano Huerta. Se formó entre las rejas”.

Quien desde los 15 años hasta poco antes de entrar a la revolución fue bandolero, “cuando toma el poder en Chihuahua, hace pomada a la oligarquía, la destruye de cuatro plumazos, les quita las haciendas, quita el derecho de paso de agua a las haciendas y la devuelve a las comunidades, les quita empresas de tranvías, los molinos de granos.

“¿De quién es la historia?”, preguntó Taibo II, el popularísimo escritor de este género y del negro.

“El Estado mexicano surgido de la derrota de la revolución dijo: ‘la historia es mía. Yo soy la independencia. Yo soy la revolución. Yo soy Cuauhtémoc. Yo soy el mestizaje. Yo soy Benito Juárez pastorcito (que puede ser indio pero es licenciado, entonces no hay pedo). Yo soy la historia. Puedo meter en el monumento a la revolución a Carranza y a Villa (por eso hay temblores en la ciudad de México), y a Carranza y Calles (por eso hay temblores de su puta madre)’.”

El Estado quiere la historia “porque lo legitima, le da el derecho de hablar en nombre del pasado: ‘soy el propietario de los libros de texto, y los niños héroes eran unos pendejetes, pero son míos; y la Siete Leguas era caballo y no yegua; y el hombre de Tepexpan era feo y chaparrito’, cuando todos saben que tenía curvas y era mujer y cazadora de mamuts.

“Cuando el Estado dijo ‘yo soy la historia’, hizo un discurso aburrido, que nos hizo odiar la historia en la escuela; es el discurso de las estampitas, los nombres de calles y estaciones de metro, de las estatuas pendejas de héroes sin caballo y sin espada y sin ideología; no son los defensores de la revuelta social, son curas bobalicones que toman café en Querétaro y accidentalmente tocaron una campana en Dolores”.

Luego, “la academia dijo: ‘somos nosotros la historia, la seria, la microhistoria, y construyen, por boca de Krauze o Aguilar Camín, una versión light, en la que dicen: ‘El Pípila ni existió’ y toman como modelo a historiadores conservadores que ni siquiera veían las cosas asomados de la ventana, estaban bajo la cama. Construyen una historia ñoña”.

Pero ahora, aseguró Taibo, estamos en una tercera fase: “Se jodieron: la historia no es del Estado, ni de la academia, no es de los especialistas, la historia es de los ciudadanos, porque es derecho sagrado de los habitantes de un espacio territorial tener pasado propio y compartido. La historia es nuestra, es el punto de referencia, es el santoral laico donde ponemos a los que queremos y quitamos a los que no nos gustan; encontramos personajes por los que nos ponemos de pie, como mi general Anaya que dijo: ‘si tuviera parque, culeros, no estarían aquí’; la historia es de unos cadetes enloquecidos que abrieron a putazos los guarda-rifles para intentar una defensa enloquecida, desesperada, en la cual seis habrían de morir; la historia es del general Escobedo, que se dormía montado en su caballo pero al mismo tiempo en Querétaro les partió el hocico a los imperiales por tercera vez; de poetas como Guillermo Prieto, que escribe Los cangrejos para hablar de nuestros vecinos; de Catedral, o de ese palacio (nacional) abandonado porque le tienen miedo al pueblo.

“Queremos a Guillermo Prieto, ministro de Hacienda de la Reforma, que el día que lo enterraron le faltaban botones en el gabán porque no tenía dinero, habiendo administrado la nación, y no a los ladrones de Alí Babá que nos han gobernado desde entonces”. (Más adelante recordó que el actual secretario de Hacienda, Agustín Carstens, dijo, hace cuatro años, siendo subsecretario, durante un debate sobre el IVA a los libros, que los libros eran un producto como los zapatos, y alguien le preguntó que qué zapatos había leído últimamente. “¡Qué ministro de Hacienda tenemos! ¡Alguien que piensa que los libros son como zapatos!”, exclamó Taibo.)

La historia “es referente, sabor, calor, identidad –siguió el escritor– ¿De quién somos hijos? ¿De Iturbide o de Hidalgo? Elegimos, y elegir significa leer, estudiar y tomar partido. Es un llamado a una historia rigurosa, llena de información, veraz, crítica, que no tiene miedo de decir que Zapata había tenido una experiencia homosexual, ni pedo; Hidalgo, muy cura pero tradujo a Moliere para ligarse a la primera actriz, Micaela, con la que tuvo dos hijos. Cura de pueblo traduciendo a Moliere, ése es el padre de la patria que nos gusta, no un cura ñoño que parece que le pusieron un gabán con una chingadera de esas que le quitan a los cortineros, un cura que nunca vemos a caballo ni armado.

“Hacemos un llamado a la investigación profunda, rigurosa, a la no elaboración de material mítico, falso, a retirar la demagogia, pero también hacemos un llamado a apropiarnos de la historia, escribirla, leerla y transmitirla. Los mexicanos estamos reconstruyendo nuestra relación con la historia para formular una propuesta de futuro que no es la propuesta neoliberal, ni la del champiñón y sus huestes que hoy nos gobiernan”.

NOta: Tomado del Suplemento "La jornada del Campo" Diario la Jornada

lunes, 24 de noviembre de 2008

martes, 21 de octubre de 2008

jueves, 25 de septiembre de 2008

miércoles, 17 de septiembre de 2008

domingo, 14 de septiembre de 2008

domingo, 31 de agosto de 2008

Desfiladero

Veladoras contra la inseguridad pública o contra López Obrador?

A Felipe Calderón se le fue el país de las manos. Hay 16 millones de desempleados, la inflación es la más alta de los últimos 12 años y las bandas del narcotráfico hoy controlan importantes ciudades y regiones, de Chihuahua a Yucatán, dejando una estela de cadáveres, matanzas a la luz del día, ataques a instalaciones militares, cuerpos decapitados, secuestros y venta de protección a incontables negocios, desde inocentes taquerías hasta ruidosos tugurios de table-dance.

Todo el mundo lo dice, lo sabe, lo palpa: este pequeño “gobierno”, que no fue sino una caricatura sin chiste ni gracia, desapareció entre las patas de los caballos, la falta de profesionalismo, la improvisación, la suma de complicidades y la carencia absoluta de un proyecto nacional. Peor todavía, los terribles problemas que ha causado se agravarán más, y más, y más, mientras la sociedad no lo remplace. ¿Cómo llegamos a tal situación de desastre?

En el principio, sobre las ruinas del modelo socialdemócrata del viejo PRI, nos obligaron a beber las medicinas “amargas pero necesarias” del Fondo Monetario Internacional. Miguel de la Madrid sacó a remate las mil 100 empresas que formaban el patrimonio de la nación. Salinas de Gortari consumó la subasta. Ernesto Zedillo vendió los últimos ferrocarriles y la firma estadunidense que se los compró lo nombró gerente para que los administrara.

El saqueo pronto se reflejó en la estadística: en 1996, el Banco de México reportó que 75 por ciento del dinero depositado en los bancos del país estaba en manos de 2.5 por ciento de los “ahorradores”, mientras el restante se lo disputaban 97.5 por ciento de los cuentahabientes. En 15 años, el neoliberalismo produjo una concentración de riqueza tan injusta como la que existió aquí durante el virreinato.

Cuando un grupúsculo de ricachones se adueñó de casi todas las empresas del Estado –con excepción de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad–, Salinas “arregló” la Constitución para que Vicente Fox pudiera ser presidente de la República. Un sexenio más tarde Zedillo hundió al PRI para que Fox ganara las elecciones presidenciales y, gracias a ambos, el ranchero salvaje de Guanajuato encabezó “un gobierno de empresarios por empresarios para empresarios”.

Entre 2001 y 2006 –de acuerdo con datos oficiales de la Auditoría Superior de la Federación–, Fox “devolvió” a los 50 mayores empresarios del país 604 mil millones de pesos, suma idéntica a la que esos magnates en conjunto pagaron al fisco por concepto de impuestos en el mismo periodo. Éstos no dudaron en respaldar a Fox cuando trató de encarcelar a Andrés Manuel López Obrador en 2005, ni en bendecir el fraude electoral de 2006; sabían que el eventual triunfo del tabasqueño les quitaría tan abusivo privilegio.

Conmovido por la adhesión “espontánea” que le manifestaron en aquellos momentos difíciles, Calderón mantuvo la política foxista de no cobrarles impuestos a los más ricos: en el primer semestre de 2008 ya les devolvió 93 mil millones de pesos por concepto de “incentivos fiscales”. Huelga decir que tanto los 604 mil millones de pesos que Fox le robó a la nación para agasajar a sus cómplices, como los 93 mil que acaba de dilapidar Calderón, provienen de las ventas excedentes del petróleo, es decir, del dinero no presupuestado ni comprometido para su gasto que Pemex recibió gracias al aumento constante del precio de los hidrocarburos.

Por no haber invertido esos recursos en obras productivas, creación de empleos y desarrollo de infraestructura, Fox y Calderón son responsables de que México registre el crecimiento económico más bajo de América Latina, inferior incluso al de Haití, que es una de las naciones más pobres del mundo. Si la ultraderecha panista, en lugar de robarse los 700 mil millones de pesos que Pemex captó por las ventas excedentes de petróleo entre 2001 y 2007, hubiera multiplicado las fuentes de trabajo, fortalecido el campo, modernizado los sistemas educativo y de salud, intensificado la investigación científica y tecnológica y construido las refinerías que faltan para reducir la importación de combustible, nuestro país tendría tasas de crecimiento cercanas a 8 por ciento anual, similares a las de Brasil y Argentina, sólo por debajo de la de Venezuela. Pero no.

Todo fue a dar a las manos de unos cuantos, mientras la miseria y la falta de horizontes empujaban a millones a emigrar a Estados Unidos y la economía paralela de la droga absorbía a cientos de miles de jóvenes del campo, a la periferia de las ciudades y ahora también a las clases medias, que nutren las legiones de sicarios del narcotráfico.

Esta noche, algunos de los principales beneficiarios de esta política impulsada por los últimos presidentes –de De la Madrid a Fox– más el breve espuriato de Calderón marcharán para repudiar la violencia del crimen organizado y la impotencia de las autoridades. En realidad, todos los mexicanos deberíamos acudir a esa movilización para exigir la renuncia del gobierno federal por su incapacidad y corrupción manifiestas. Sin embargo, la prensa identificada con esa minoría y con la ultraderecha no habla sino de López Obrador, como si éste fuera responsable de los más de 5 mil muertos que la descomposición del régimen de facto ha dejado por todo el país.

Quienes encabezan la protesta de esta noche en realidad representan los intereses de aquellos que se benefician de la devolución de impuestos y quieren comprar Pemex. Hace cuatro años apoyaron la intentona del desafuero; después financiaron la campaña del odio que polarizó al país; más tarde bendijeron el fraude electoral que en los hechos constituyó un golpe de Estado y se burlaron del IFE violando las nuevas disposiciones que les prohíben difundir mensajes políticos.

Ahora, usando políticamente el miedo, la angustia, el dolor y la desolación que abruma incluso a sus propios familiares y amigos, pedirán que se implante una especie de dictadura militar, con el Ejército en las calles y la abolición de las garantías individuales, como medida extrema para evitar que Calderón se caiga ante la evidente insatisfacción del pueblo.

Por lo pronto, mañana a las 10 de la mañana, en el Monumento a la Revolución, López Obrador dará a conocer las nuevas medidas que adoptará el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, si el PRIAN, una vez reabierto el Congreso, vuelve a intentar la privatización de Pemex. En tal caso –millones de mexicanos lo saben– sobrevendrá un paro indefinido, con cierre de autopistas, para evitar que nos arrebaten lo último que nos queda.

Jaime Avilés

Desfiladero

Veladoras contra la inseguridad pública o contra López Obrador?

A Felipe Calderón se le fue el país de las manos. Hay 16 millones de desempleados, la inflación es la más alta de los últimos 12 años y las bandas del narcotráfico hoy controlan importantes ciudades y regiones, de Chihuahua a Yucatán, dejando una estela de cadáveres, matanzas a la luz del día, ataques a instalaciones militares, cuerpos decapitados, secuestros y venta de protección a incontables negocios, desde inocentes taquerías hasta ruidosos tugurios de table-dance.

Todo el mundo lo dice, lo sabe, lo palpa: este pequeño “gobierno”, que no fue sino una caricatura sin chiste ni gracia, desapareció entre las patas de los caballos, la falta de profesionalismo, la improvisación, la suma de complicidades y la carencia absoluta de un proyecto nacional. Peor todavía, los terribles problemas que ha causado se agravarán más, y más, y más, mientras la sociedad no lo remplace. ¿Cómo llegamos a tal situación de desastre?

En el principio, sobre las ruinas del modelo socialdemócrata del viejo PRI, nos obligaron a beber las medicinas “amargas pero necesarias” del Fondo Monetario Internacional. Miguel de la Madrid sacó a remate las mil 100 empresas que formaban el patrimonio de la nación. Salinas de Gortari consumó la subasta. Ernesto Zedillo vendió los últimos ferrocarriles y la firma estadunidense que se los compró lo nombró gerente para que los administrara.

El saqueo pronto se reflejó en la estadística: en 1996, el Banco de México reportó que 75 por ciento del dinero depositado en los bancos del país estaba en manos de 2.5 por ciento de los “ahorradores”, mientras el restante se lo disputaban 97.5 por ciento de los cuentahabientes. En 15 años, el neoliberalismo produjo una concentración de riqueza tan injusta como la que existió aquí durante el virreinato.

Cuando un grupúsculo de ricachones se adueñó de casi todas las empresas del Estado –con excepción de Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad–, Salinas “arregló” la Constitución para que Vicente Fox pudiera ser presidente de la República. Un sexenio más tarde Zedillo hundió al PRI para que Fox ganara las elecciones presidenciales y, gracias a ambos, el ranchero salvaje de Guanajuato encabezó “un gobierno de empresarios por empresarios para empresarios”.

Entre 2001 y 2006 –de acuerdo con datos oficiales de la Auditoría Superior de la Federación–, Fox “devolvió” a los 50 mayores empresarios del país 604 mil millones de pesos, suma idéntica a la que esos magnates en conjunto pagaron al fisco por concepto de impuestos en el mismo periodo. Éstos no dudaron en respaldar a Fox cuando trató de encarcelar a Andrés Manuel López Obrador en 2005, ni en bendecir el fraude electoral de 2006; sabían que el eventual triunfo del tabasqueño les quitaría tan abusivo privilegio.

Conmovido por la adhesión “espontánea” que le manifestaron en aquellos momentos difíciles, Calderón mantuvo la política foxista de no cobrarles impuestos a los más ricos: en el primer semestre de 2008 ya les devolvió 93 mil millones de pesos por concepto de “incentivos fiscales”. Huelga decir que tanto los 604 mil millones de pesos que Fox le robó a la nación para agasajar a sus cómplices, como los 93 mil que acaba de dilapidar Calderón, provienen de las ventas excedentes del petróleo, es decir, del dinero no presupuestado ni comprometido para su gasto que Pemex recibió gracias al aumento constante del precio de los hidrocarburos.

Por no haber invertido esos recursos en obras productivas, creación de empleos y desarrollo de infraestructura, Fox y Calderón son responsables de que México registre el crecimiento económico más bajo de América Latina, inferior incluso al de Haití, que es una de las naciones más pobres del mundo. Si la ultraderecha panista, en lugar de robarse los 700 mil millones de pesos que Pemex captó por las ventas excedentes de petróleo entre 2001 y 2007, hubiera multiplicado las fuentes de trabajo, fortalecido el campo, modernizado los sistemas educativo y de salud, intensificado la investigación científica y tecnológica y construido las refinerías que faltan para reducir la importación de combustible, nuestro país tendría tasas de crecimiento cercanas a 8 por ciento anual, similares a las de Brasil y Argentina, sólo por debajo de la de Venezuela. Pero no.

Todo fue a dar a las manos de unos cuantos, mientras la miseria y la falta de horizontes empujaban a millones a emigrar a Estados Unidos y la economía paralela de la droga absorbía a cientos de miles de jóvenes del campo, a la periferia de las ciudades y ahora también a las clases medias, que nutren las legiones de sicarios del narcotráfico.

Esta noche, algunos de los principales beneficiarios de esta política impulsada por los últimos presidentes –de De la Madrid a Fox– más el breve espuriato de Calderón marcharán para repudiar la violencia del crimen organizado y la impotencia de las autoridades. En realidad, todos los mexicanos deberíamos acudir a esa movilización para exigir la renuncia del gobierno federal por su incapacidad y corrupción manifiestas. Sin embargo, la prensa identificada con esa minoría y con la ultraderecha no habla sino de López Obrador, como si éste fuera responsable de los más de 5 mil muertos que la descomposición del régimen de facto ha dejado por todo el país.

Quienes encabezan la protesta de esta noche en realidad representan los intereses de aquellos que se benefician de la devolución de impuestos y quieren comprar Pemex. Hace cuatro años apoyaron la intentona del desafuero; después financiaron la campaña del odio que polarizó al país; más tarde bendijeron el fraude electoral que en los hechos constituyó un golpe de Estado y se burlaron del IFE violando las nuevas disposiciones que les prohíben difundir mensajes políticos.

Ahora, usando políticamente el miedo, la angustia, el dolor y la desolación que abruma incluso a sus propios familiares y amigos, pedirán que se implante una especie de dictadura militar, con el Ejército en las calles y la abolición de las garantías individuales, como medida extrema para evitar que Calderón se caiga ante la evidente insatisfacción del pueblo.

Por lo pronto, mañana a las 10 de la mañana, en el Monumento a la Revolución, López Obrador dará a conocer las nuevas medidas que adoptará el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo, si el PRIAN, una vez reabierto el Congreso, vuelve a intentar la privatización de Pemex. En tal caso –millones de mexicanos lo saben– sobrevendrá un paro indefinido, con cierre de autopistas, para evitar que nos arrebaten lo último que nos queda.

lunes, 28 de abril de 2008

La Imagen que Teidiotisa y TV apezta ocultan.



Vista Aerea del Paseo de la Reforma en la marcha por la defensa del pétroleo.
Domingo 27 de Febrero, Ciudad de México.

Resumen de la asamblea popular en defensa del petróleo en el zócalo capitalino. Discurso Integro de AMLO




* Ante cientos de miles de seguidores que colmaron la plancha del Zócalo y todas las calles aledañas del centro de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo, convocó a los mexicanos a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo

* La nueva fase incluye incrementar a 10 millones de personas el número de afiliados al movimiento anti-privatizador, un recorrido nacional que iniciará nuevamente el propio Andrés Manuel, analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular sobre la reforma de PEMEX / Texto íntegro de su discurso

Al coro de “¡Es un honor estar con Obrador!”, cientos de miles de personas colmaron la plancha del Zócalo capitalino y todas sus calles aledañas. Ahí, Andrés Manuel (recuadro) convocó a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo. (REDACCION/AP)

MEXICO, D.F., 27 de abril (UNIVERSAL/LA JORNADA/NTX/AFP/REDACCION).- Ante cientos de miles de seguidores que colmaron la plancha del Zócalo y todas las calles aledañas, Andrés Manuel López Obrador convocó este domingo a los mexicanos a prepararse para la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo.
La nueva fase implicará, sostuvo, incrementar a 5 millones el número de afiliados de ese movimiento para fines de junio y a 10 millones para finales de julio, así como un recorrido nacional que iniciará nuevamente el propio Andrés Manuel López Obrador.
También anticipó que un grupo de legisladores y miembros de la Coordinadora Nacional en Defensa del Petróleo empezarán a analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular sobre el tema.
El Presidente Legítimo provocó una airada reacción cuando se refirió a los spots de televisión que lo compararon con Hitler, Pinochet y Musolini, lo que concitó una ola de expresiones de rabia.
“Ustedes creen, por ejemplo, que ese burdo spot que difundió Televisa en contra mía y de los legisladores del FAP lo hubiesen transmitido si fuera en contra de Felipe Calderón?”, le preguntó a la multitud enardecida, “¡Nooo,nooo!”, fue la reacción inmediata.
López Obrador denunció asimismo el cerco informativo propiciado por poderosos medios, ya que, asentó, los dueños de los más influyentes medios de comunicación son de los hombres más ricos de México.
“Por intereses, afinidad o conveniencia se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza “.
El gentío entregado, todo el tiempo coreó: “¡Es un honor estar con Obrador!”.
Andrés Manuel encabezó la mega-marcha que comenzó a las 10:30 de la mañana del Angel de la Independencia, por todo Paseo de la Reforma.
“Con la fuerza de nuestras ideas y de nuestros principios vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil, pacífica para la defensa del petróleo”, empezó su discurso López Obrador, luego de hora y media de marcha.
Dijo que ya son 100 mil brigadistas, mujeres y hombres, y que la meta es llegar a 200 mil para finales de junio.
Indicó que cada uno de éstos tendrá que visitar 10 hogares para distribuir el material y los videos que explican los motivos de fondo de este movimiento.
La tarea es, dijo, ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo, para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización.
Paralelamente a estas acciones, dijo que en esta segunda etapa representantes del Frente Amplio Progresista participarán en el debate nacional que se llevará a cabo en el Senado de la República.
Además, explicó que un grupo de intelectuales organizará también debates en centros de trabajo, universidades y en todo el país para fijar posiciones en torno al tema del petróleo.
Así, Andrés Manuel convocó a la segunda etapa de la resistencia civil pacifica que, entre otras cosas, implicará incrementar a cinco millones el numero de afiliados para fines de junio y a 10 millones para finales de julio.
En un discurso ante cientos de miles de seguidores que atiborraron la plancha del Zócalo hasta la calle de Madero, Juárez y Reforma, el dirigente planteó las bases de esta segunda etapa.
“Con la fuerza de nuestras ideas y de nuestros principios vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil, pacifica para la defensa del petróleo”.
De esta forma dijo que ya son cien mil brigadistas mujeres y hombres, ahora la mesa es llegar a 200 mil brigadistas para finales de junio.
Así, cientos de miles de personas marcharon el domingo por el centro de la capital mexicana en defensa de la PEMEX, dos días después de que sus legisladores concluyeron la toma del Congreso por 16 días contra un proyecto calderonista que impulsa la apertura de la estatal a los privados.
La manifestación fue convocada por el Movimiento en Defensa del Petróleo, que está integrado por los partidos que forman el Frente Amplio Progresista (FAP).
Al grito de “Este es el pueblo de López Obrador, ¿cuál es el tuyo espurio (Felipe) Calderón?”, cientos de miles de manifestantes, la mayoría vestidos de blanco, recorrieron sin incidentes algunas de las principales avenidas de la capital antes de llegar a la plaza principal.
Andrés Manuel López Obrador anunció hoy domingo el inicio de la segunda etapa de la resistencia civil pacífica en defensa del petróleo, que consiste en ganar el debate, ampliar a 200 mil el número de brigadistas para junio, así como emprender la tarea de informar casa por casa, con una meta de 10 millones de familias visitadas para agosto, las razones del rechazo a las iniciativas fecalistas y las consecuencias de permitir la privatización de la industria petrolera.
Luego de encabezar una marcha que partió del Angel de la Independencia, dijo en el Zócalo de la ciudad de México que si bien con las acciones de resistencia civil los partidos Acción Nacional y Revolucionario Institucional, no aprobaron el paquete de iniciativas con un albazo legislativo, se debe actuar de manera precavida para volver a movilizarse, en caso de que panistas y priístas quieran imponer por sorpresa su reforma.
“Estoy seguro que ante la insistencia de violar la Constitución, de privatizar la industria petrolera y de agravar la corrupción en Petróleos Mexicanos (PEMEX), los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) reanudarán la resistencia civil pacífica en ambas Cámaras y estas acciones serán respaldadas por millones de mexicanos, que no permitiremos semejante agravio”, resaltó.
Anunció también que, con el propósito de continuar la resistencia civil, él reanudará sus giras por el interior del país, para informar sobre “el atropello constitucional con el que pretenden entregar a particulares, nacionales y extranjeros” todas las áreas que controla PEMEX.
Mientras que, por su parte, los legisladores analizarán la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular para recoger la opinión popular.
A su vez, el grupo de intelectuales en defensa del petróleo organizará debate en centros de trabajo y universidades en todo el país, informó.
Hoy, ante cientos de miles de personas que llenaron la plaza de la Constitución y calles como Madero -por donde entró la marcha-, López Obrador expresó su satisfacción por el resultado de la primera etapa de la resistencia civil que, dijo, permitió detener el madruguete, y a pesar de la andanada en radio y televisión, cuyos conductores, cuestionó, “se dedicaron a gritar y repetir una y mil veces la palabra secuestro”.
“Aunque todavía no podemos cantar victoria, porque es mucha la codicia de quienes quieren convertir a la industria petrolera nacional en negocio privado, es indudable que por ahora hemos podido pararlos... Es un hecho que los potentados no podrán, en los próximos tres meses, consumar como lo tenían planeado, el gran pillaje de la privatización del petróleo”, expresó.
Lo importante, sostuvo, es que se frenó una reforma que Calderón, el secretario de Gobernación, Juan Camilo Mouriño y sus socios nacionales y extranjeros, querían cometer “el oprobio (de pasar la reforma) de prisa, en sigilo, y de puntitas, sin que se diera cuenta el pueblo de México”.
En el templete, este domingo lo acompañó un grupo de los senadores y diputados que tomaron la tribuna de las dos Cámaras del Congreso de la Unión, así como coordinadoras de las brigadas de mujeres en defensa del petróleo, a quienes les hizo un amplio reconocimiento por contribuir a frenar el albazo.
“Y esto fue posible -resaltó-- sin haber todo un solo vidrio, sin una pedrada, sin enfrentamientos en la calle, porque este movimiento es pacífico”.
Porque, exaltó, la toma de las tribunas permitió frenar el intento de violar 12 artículos de la Constitución con el que el gobierno espurio, el PAN y el PRI quieren “apropiarse de la industria petrolera a espaldas del pueblo. Calderón, Mouriño y sus socios están queriendo construir un andamiaje legal que los blinde y les permita atracar con impunidad en todo el sector energético”.
Citó un discurso del dirigente de Convergencia, Luis Maldonado Venegas, donde asegura que “por encima de la rentabilidad electoral de las futuras elecciones, está el porvenir de todos los mexicanos y la defensa irrestricta de la nación” para anunciar que bajo esas consideraciones y con la fuerza de las ideas, se iniciará una nueva etapa de resistencia civil pacífica.
El plan, dijo, es sencillo: seguir en la organización de las brigadas y que, si en éstas ya hay 100 mil personas, los grupos se fortalezcan y amplíen hasta llegar a 200 mil para finales de junio. “La tarea es ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización de la industria petrolera”, expuso.
Refirió que el objetivo es que cada uno de los 100 mil brigadistas visite 10 domicilios a la semana, dialogue con la gente y entregue los paquetes informativos para que, al terminar junio, se haya informado a 5 millones de hogares, mientras que entre julio y agosto, cuando los brigadistas sean ya 200 mil, se entre en comunicación permanente con 10 millones de familias.
Sugirió que también se lleven a cabo, con los videos que ya circulan, círculos de estudio y reflexión sobre el petróleo.
El Presidente Legítimo afirmó que si bien sus adversarios cuentan con dinero y los medios de comunicación, el movimiento en defensa de los hidrocarburos cuenta con hombres y mujeres comprometidos y con convicciones.
Porque, resaltó, el movimiento “desató la furia de nuestros adversarios que, como es comprensible, defienden con obsesión la rapiña y los privilegios”.
Evaluó que el grupo interesado en la privatización se apoya, fundamentalmente, en el control que ejercen sobre la mayoría de los medios, “cuyos dueños son de los hombres más ricos del país y, por interés, afinidad o conveniencia, se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza por resistir ante las injusticias o intentar un cambio verdadero”.
Así que recomendó no pelearse o hacer corajes cuando articulistas, conductores de radio o televisión atacan al movimiento, porque “son únicamente instrumentos, empleados de las grandes corporaciones indisolublemente ligadas al poder económico y político. Esto explica, también, por qué se cierran los medios, por qué nos difaman, por qué no permiten expresarnos y por qué, en vez de informar, se erigen en jueces y sólo sus opiniones se escuchan”.
No obstante, insistió en que en la defensa del petróleo y a pesar de la “gran lanzada” de los medios, debe mantenerse la serenidad y el optimismo.

A continuación, el discurso de Andrés Manuel López Obrador, Presidente Legítimo de México, en la Asamblea Informativa del Movimiento Nacional en defensa del Petróleo, en el Zócalo

Amigas y amigos:
Hoy iniciamos una nueva etapa de lucha por la defensa del petróleo.
Aunque todavía no podemos cantar victoria, porque es mucha la codicia de quienes quieren convertir a la industria petrolera nacional en un negocio privado, es indudable que por ahora hemos podido pararlos.
En la primera etapa de la resistencia civil pacífica hemos logrado detener el madruguete y llevar el tema de las reformas energéticas al debate nacional.
Es un hecho que los potentados no podrán, en los próximos tres meses, consumar, como lo tenían planeado, el gran pillaje de la privatización del petróleo.
Y esto fue posible sin haber roto un solo vidrio, sin una pedrada, sin enfrentamientos en la calle, porque este movimiento ha sido, es, y seguirá siendo pacífico.
¿Qué es lo que logramos frenar?
El intento de violar 12 artículos de la Constitución para apropiarse de la industria petrolera a espaldas del pueblo de México.
Debemos aclarar, y debe saberse cada vez más, que las iniciativas de reformas a leyes secundarias propuestas por Calderón, contravienen el espíritu y la letra de los artículos 6º, 25, 27, 28, 49, 73, 108, 109, 113, 126, 127 y 134 de nuestra Constitución Política.
En esencia, con este grave atropello constitucional, se pretende entregar a particulares nacionales y extranjeros, la exploración, la perforación, la refinación, la petroquímica, el transporte, los ductos y el almacenamiento de petrolíferos. Quieren dejar a Pemex como simple abastecedora de petróleo crudo, y quitarnos la posibilidad de utilizar todo el potencial del sector energético para llevar a cabo el desarrollo económico independiente que necesita nuestro país.
Aún más: estas iniciativas vulneran nuestra soberanía al conceder derechos a extranjeros y obligarnos, ante cualquier controversia, a recurrir a tribunales internacionales.
Nada más pensemos que si, en 1938, hubiésemos estado sometidos al marco legal que propone Calderón, la Suprema Corte de Justicia de la Nación no hubiera podido emitir el laudo a favor de los trabajadores que dio lugar a la Expropiación Petrolera.
Por si fuese poco y con gran cinismo, Calderón, Mouriño y sus socios, quieren establecer un régimen de excepción para operar con manos libres en Pemex y continuar saqueando los bienes y el patrimonio de todos los mexicanos.
Por ejemplo, si se aprobara lo que ellos proponen, Calderón y Mouriño, nombrarían a los integrantes del Consejo de Administración de Pemex, y estos incondicionales o presta nombres, tendrían facultades para no llevar a cabo licitaciones públicas y entregar contratos de obras y servicios por asignación directa a sus empresas favoritas.
Además, podrían actuar sin informar a la sociedad, sin rendir cuentas a nadie, sin estar sujetos al régimen de responsabilidades como cualquier otro servidor público. También podrían conceder a su arbitrio, sueldos elevadísimos fuera del presupuesto, autorizar incentivos adicionales a funcionarios y empresas, y contratar deuda pública sin la autorización del Congreso.
Es decir, Calderón, Mouriño y sus socios nacionales y extranjeros, están queriendo construir un andamiaje legal que los blinde y les permita atracar con impunidad en todo el sector energético.
Y repito: todo este oprobio querían hacerlo de prisa, en sigilo, de puntitas, sin que se diera cuenta la mayoría del pueblo de México.
Todo esto fue lo que impidieron, por ahora, con la toma de la Tribuna, nuestros legisladores: senadoras y senadores, diputadas y diputados. Por ello nuestra admiración y respeto.
También, aquí rendimos homenaje a las mujeres brigadistas y a los hombres brigadistas de la ciudad de México y de todo el país.
Claro está que nuestro comportamiento, como ya lo esperábamos, desató la furia de nuestros adversarios que como es comprensible defienden con obsesión la rapiña y los privilegios.
Pero no vale la pena detenernos tanto en sus motivos. Aquí lo importante es clarificar en que se basan los potentados para tratar de imponerse. Desde mi punto de vista, ellos se apoyan, fundamentalmente, en el control que ejercen sobre los medios de comunicación, lo cual les permite ocultar la verdad, engañar y tratar de manipular a la población.
Es más, este es un fenómeno mundial. Acaba de comentar el politólogo Giovanni Sartori, con motivo de las elecciones en Italia, que el triunfo de Berlusconi se debió al dominio que tiene de los medios de comunicación, y llegó a decir que así hasta él ganaba.
Algo parecido sucede en nuestro país, donde los dueños de los más influyentes medios de comunicación, son de los hombres más ricos de México y por intereses, afinidad o conveniencia, se ponen a las órdenes del régimen y ofrecen sus servicios para llevar a cabo cualquier campaña de desprestigio contra quienes son considerados una amenaza por resistir ante las injusticias o intentar un cambio verdadero.
Por eso no debemos pelearnos o hacer coraje cuando articulistas, conductores de radio o de televisión nos atacan, porque al final de cuentas ellos son únicamente instrumentos, empleados de las grandes corporaciones de comunicación que están indisolublemente ligadas al poder económico y al poder político.
Esto explica, también, por qué se cierran los medios, por qué nos difaman, por qué no permiten expresarnos y por qué en vez de informar se erigen en jueces y sólo sus opiniones se escuchan.
Por ejemplo, en el caso de la toma de la Tribuna, nunca hablaron de las causas. Nunca dijeron que se pretende violar la Constitución, privatizar a Pemex y fomentar la corrupción. Sólo se dedicaron a gritar y a repetir, una y mil veces la palabra secuestro.
¿Ustedes creen, por ejemplo, que ese burdo spot que difundió Televisa en contra mía y de los legisladores del FAP, lo hubiesen transmitido si fuera en contra de Felipe Calderón?
Es indudable que este aparato de comunicación es la principal fuerza de los potentados y no debemos menospreciar sus efectos en la opinión pública. Como es sabido, repetir mentiras todos los días y a cada hora, acaba por confundir a mucha gente.
Sin embargo, afortunadamente hay muchos otros, millones de mexicanos, mujeres y hombres, que ante la mentira y la manipulación, reflexionan, se rebelan y reafirman su convicción de que es indispensable llevar a cabo una renovación tajante de la vida pública de México.
Y son estos ciudadanos concientes, que saben leer el periódico, escuchar la radio o ver la televisión, el principal sustento de nuestro movimiento.
Por eso, en la defensa del petróleo y ante la gran lanzada de los medios de comunicación, nos mantenemos serenos y optimistas. Nos guiamos por principios más elevados que nuestras propias aspiraciones personales o partidistas. Y como ya dijimos, estamos dispuestos a asumir el costo del llamado desgaste político si con ello logramos evitar la privatización del petróleo. Este movimiento, repito, no se mide con el rasero de la política tradicional, sino con el de la historia.
En este sentido, me dio mucho gusto que hace unos días, el Presidente del Partido Convergencia, Luis Maldonado Venegas, expresó, y lo cito textualmente: “Cuando el interés de México peligra, cuando las amenazas para socavar nuestra soberanía despliegan sus redes de poder y dominación, no es válido invocar posiciones ambiguas o actitudes evasivas. Por encima de la rentabilidad electoral de las futuras elecciones, está el porvenir de todos los mexicanos y la defensa irrestricta de la nación”.
Amigas y amigos:
Bajo estas consideraciones y con la fuerza de nuestras ideas y principios, vamos a iniciar una nueva etapa de resistencia civil pacífica para la defensa del petróleo.
El plan es sencillo, pero significa ir al meollo del asunto. Les propongo que sigamos organizando nuestras brigadas. Que si ya somos 100 mil brigadistas, mujeres y hombres, nos planteemos fortalecer y ampliar esta organización, hasta llegar a 200 mil brigadistas para finales del mes de junio.
Con ese propósito voy a recorrer, durante este tiempo, todos los estados del país.
¿Cuál es el objetivo principal en esta segunda etapa de la resistencia civil pacífica?
La tarea es ir casa por casa, barrio por barrio, colonia por colonia y pueblo por pueblo para dar a conocer nuestras razones y las gravísimas consecuencias que tendría la privatización de la industria petrolera.
Ante el cerco informativo, cada uno de nosotros será un medio de comunicación. Ante el engaño y la manipulación nos haremos cargo de abrirle paso a la verdad.
La meta es que cada uno de los 100 mil brigadistas visite 10 domicilios a la semana, dialogue con la gente y entregue folletos, historietas y volantes. Es decir, informaremos, hasta finales de junio, en 5 millones de hogares; y de julio a agosto, cuando seamos 200 mil brigadistas, entraremos en comunicación, de manera permanente, con 10 millones de familias.
Aquí aprovecho y les hago un llamado respetuoso a todas y a todos, para actuar con responsabilidad. Con sinceridad les digo que no podemos caer en el autoengaño, perder el tiempo y desperdiciar nuestros materiales de difusión, que a pesar de los escasos recursos económicos se están elaborando, empacando y distribuyendo. Tampoco se trata de repartir los impresos en la vía pública o dejarlos debajo de la puerta, sino de entrar en comunicación con la gente y entregar la información de manera personal.
De la misma forma se recomienda que con los videos que se están repartiendo y que contienen información y entrevistas a intelectuales y expertos, se organicen círculos de estudio y reflexión sobre el tema del petróleo.
Sabemos que todo esto implica mucho esfuerzo y sacrificio, pero consagrarnos por entero a esta noble causa es en bien del pueblo, de nuestros hijos y de la patria.
Nuestros adversarios cuentan con dinero y con los medios de comunicación, pero nosotros tenemos lo más valioso: de nuestro lado está la razón, la defensa del pueblo y de su patrimonio y, sobre todo, contamos con ustedes, mujeres y hombres comprometidos, con mística y con convicciones.
En esta ocasión, no les pido que votemos si vamos a cumplir cabalmente con nuestros compromisos. Tampoco les tomaremos protesta. Las resoluciones de esta naturaleza no se pueden aprobar por el voto de una mayoría. Sólo les pido que hagamos un compromiso solemne y que cada uno de nosotros piense con sinceridad, si tiene la voluntad y la capacidad de cumplir con su deber y con su tarea. Como diría Gandhi: tenemos que buscar en nuestros corazones si tenemos la fuerza requerida para llegar hasta el final. Sólo entonces hagamos la promesa, y sólo entonces esa promesa dará frutos y la lucha, de todos juntos, sólo podrá tener un desenlace: la victoria.
Hay que agregar que en esta segunda etapa de la resistencia civil pacífica, representantes nuestros van a participar en el debate que se llevará a cabo en el Senado de la República. Pero no sólo eso, el grupo de intelectuales en defensa del petróleo, organizará debates en centros de trabajo, universidades y en todo el país.
También un grupo formado por legisladores y miembros de la Comisión Coordinadora Nacional en Defensa del Petróleo, empezará a analizar la posibilidad de llevar a cabo un referéndum, un plebiscito o una consulta popular, lo que más convenga para recoger, en su momento, la opinión del pueblo sobre el tema del petróleo.
Como es lógico, debemos actuar de manera precavida y estar atentos para movilizarnos en caso de que las cúpulas del PRI y del PAN, se pongan de acuerdo y pretendan imponer por sorpresa su llamada reforma energética.
Estoy seguro que ante la insistencia de violar la Constitución, de privatizar la industria petrolera y de agravar la corrupción en Pemex, los legisladores del Frente Amplio Progresista reanudarán la resistencia civil pacífica en ambas Cámaras y estas acciones serán respaldadas por millones de mexicanos que no permitiremos semejante agravio al pueblo y a la nación.
Por último, les propongo que nos volvamos a reunir, aquí mismo, en dos meses más, el domingo 29 de junio, a las 10 de la mañana, para evaluar el avance de nuestra organización en la defensa del petróleo.
Amigas y amigos:
Veamos lo que estamos haciendo recordando la historia, para entender el por qué de los ataques que padecemos.
Tengamos presente que los hombres que han luchado en nuestro país en contra de los poderosos, siempre han sido descalificados o tratados con desprecio. A Hidalgo lo llamaban “demagogo”; a Morelos “hereje”; a Juárez “indio mugroso”; a Villa y Zapata los trataban de “bandidos” y a Madero de “loco espiritista”; y sin embargo, hoy son el ejemplo a seguir y los padres fundadores de la patria. Que estos hechos nos den fuerza interior y el aplomo necesario para seguir defendiendo nuestros ideales y las causas del pueblo y de la nación.
Actuemos también pensando que la razón tarda mucho en madurar, pero siempre llega y entonces se convierte en verdad de todos.
También actuemos con alegría, desprovistos de odios y rencores. Ser firmes es cosa bien distinta a ser insensibles.
Ante los ataques debemos pensar que tenemos adversarios, no enemigos. Adversarios a vencer, no enemigos a destruir.
Aceptemos la afirmación del amor como la mejor forma de hacer política. No debe caber en nosotros ni el odio, ni la amargura. Seamos el amor que todo lo da. Amar es perdonar en todo instante. Que nos mueva el amor a la patria y la vocación humanista del amor al prójimo. Luchar por los pobres, los humillados y los ofendidos, es nuestro propósito esencial. Tengamos la confianza de que la fuerza del amor se impondrá sobre la codicia y la manipulación.
Amigas y amigos:
De nueva cuenta, mi más profundo agradecimiento a dirigentes, legisladores y militantes del PRD, del PT y de Convergencia.
Mi agradecimiento a presidentes municipales, regidores, diputados locales, gobernadores y al Jefe de Gobierno de la Ciudad de México por el respaldo político y moral a nuestro movimiento.
Mi reconocimiento también a esas honrosas y dignas excepciones: a los periodistas y a los medios de comunicación libres e independientes. ¡Qué gran aliada de todo movimiento honesto, es la prensa honesta! ¡Qué necesaria su colaboración!
Nuestro agradecimiento sincero a muchos mexicanos, mujeres y hombres, que nos ayudan y cooperan en la medida de sus posibilidades y a su manera.
Y todo mi respeto y admiración a ustedes, dirigentes e integrantes de las brigadas en defensa del petróleo.
Lo que se obtiene con amor, se conserva para siempre.
¡Viva la Resistencia Civil Pacífica!
¡Viva la lucha en defensa del petróleo!
¡Viva el pueblo de México!
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!

Intervención del Diputado Gerardo Fernandez Noroña